Los bancos franceses tienen límites a la exposición a empresas muy endeudadas, aunque manifiestan que una decisión así todavía parece una posibilidad muy lejana en el caso de España, las entidades bancarias nacionales han recibido y estudiado con atención la imposición, por parte del Alto Consejo para la Estabilidad Financiera de Francia (HCSF, por su sigla en francés), del primer colchón de capital anticíclico, destinado a desincentivar el crecimiento del crédito por parte del sector financiero galo.

Esta decisión macroprudencial aprobada por las autoridades francesas ha supuesto un primer aviso para buena parte de los principales bancos españoles, explican fuentes financieras, lo que les ha llevado a evaluar internamente las posibilidades de que una medida similar se pueda aplicar en España a corto, medio y largo plazo.

En su reunión de junio, el HCSF, presidido por el ministro de Economía y Finanzas, Bruno Le Maire, llegó a la conclusión de que el sistema financiero francés estaba acumulando demasiados desequilibrios debido al crecimiento del crédito.

Por ello, decidió imponer un colchón de capital adicional de 0.25% de los activos ponderados por riesgo destinado a ejercer de contrapeso anticíclico: por un lado, ese capital serviría como protección adicional contra futuros hipotéticos riesgos; por otro, el hecho de tener que atesorar más capital para la concesión de crédito supone un encarecimiento y un desincentivo a la nueva producción.

Por si fuera poco, al colchón adicional, que los bancos franceses deberán tener completado en julio del 2019, las autoridades macroprudenciales en Francia han impuesto además una limitación a las exposiciones más problemáticas.

Así, las entidades sólo podrán tener un máximo de 5% de su capital elegible expuesto a empresas con altos niveles de deuda.

Las sociedades no financieras en Francia registran un nivel de endeudamiento superior a 130% del PIB. Y el crédito a hogares y empresas sigue creciendo con fuerza, a una tasa de 5.1% interanual.

“El sector privado francés es el más endeudado de la zona euro”, alegan fuentes bancarias, que destacan estas cifras como un hecho diferencial respecto al crecimiento del crédito en España.

El pasado 7 de junio, el Banco de España, la autoridad macroprudencial española, decidió mantener intacto, en 0%, el valor del colchón anticíclico.

La medida está basada en los datos de la banca nacional en su conjunto con fecha de diciembre del 2017.

Entre otros indicadores, “la brecha entre crédito y PIB registra un valor de -50.9 puntos porcentuales, muy lejos del nivel de 2 puntos porcentuales establecido (...) como referencia para la posible activación del colchón”, señalaba en un comunicado la institución gobernada por Pablo Hernández de Cos.

“No existen alertas sobre la aparición de riesgos asociados a un crecimiento excesivo del crédito”, aseguran fuentes financieras, que destacan asimismo que, en su opinión, por el momento, “queda lejos una posible activación del colchón de capital anticíclico en España”.

No obstante, estas mismas fuentes reconocen que la tendencia del crédito está siendo aceleradamente expansiva y que el precedente de Francia les ha puesto en guardia.

A diferencia de Francia, el endeudamiento del sector empresarial no está registrando incrementos preocupantes, por el momento.

Sin embargo, “las condiciones generales de las nuevas operaciones se habrían relajado”, según reconoce el  Banco de España en su Encuesta sobre Préstamos Bancarios.

El supervisor constató un relajamiento en las condiciones fijadas por la banca para conceder préstamos hipotecarios.

“Los factores que habrían contribuido a esta evolución fueron el aumento de la competencia, las mejores perspectivas económicas (...) y la mayor solvencia percibida de los prestatarios”, añadía el Banco de España en su informe, que a su vez constataba una reducción de los márgenes de negocio obtenidos por las operaciones, así como una menor limitación a los importes de los préstamos.