La Asociación Blockchain México consideró que las Circulares 10/2018, 11/2018, 17/2018 y 18/2018 de julio y diciembre de 2018 “ponen al sector en desventaja frente a otros países y otros competidores”. Para esta asociación, las circulares publicadas por el Banco de México como parte del entramado de la llamada Ley Fintech “establecen barreras actuales y potenciales en el mercado financiero y podrían limitar la inclusión de los usuarios a las nuevas tecnologías”.

La Asociación Blockchain México es un lobby que integra a compañías que utilizan la tecnología blockchain en sus negocios. Se lanzó a finales de noviembre de 2018, y sus asociados fundadores son las exchanges de activos virtuales Bitso y Volabit, la bolsa de valores BIVA, la casa de bolsa GBM, los fondos de inversión especializados en criptoactivos Lvna Capital y Exponent Capital, así como la firma tecnológica ConsenSys.

Esta postura de la Asociación Blockchain México fue publicada este miércoles a través de un comunicado, en el que también reitera su compromiso con las políticas de inclusión financiera del Gobierno del Presidente Andrés Manuel López Obrador.

Las Circulares 10/2018, 11/2018, 17/2018 y 18/2018 a las que se refiere el comunicado de la Asociación Blockchain México, dispone para todos los participantes en el Sistema de Pagos Electrónicos (SPEI) que se relacionen con transferencia de fondos para compra o venta de activos virtuales tendrán la obligación de identificar aquellas cuentas pertenecientes a los clientes que realicen las transacciones, para implementar validaciones adicionales previas a la acreditación de recursos provenientes de operaciones vía este sistema de pagos.

Las obligaciones dispuestas por Banxico para el manejo de activos virtuales van en contrasentido de una de las premisas de la tecnología blockchain: asegurar el anonimato de las dos partes involucradas en una transacción, gracias a su diseño de cadena de información encriptada, prácticamente imposible de vencer, de acuerdo con el white paper de Bitcoin.

En entrevista publicada el pasado 29 de julio en El Economista, Tomás Álvarez, director general de Volabit, dijo que lo dispuesto por el Banxico en las circulares citadas “no se esperaba”. Álvarez sólo preveía entonces que la compraventa se hiciera un poco más lenta para sus clientes, sin que necesariamente tuviera un impacto profundo en la operación de su plataforma.

Álvarez enfatizó en la misma entrevista que esto no tenía por qué afectar el uso de compra-venta de activos virtuales, como el bitcoin, en el país, pues lo que se estableció sólo fueron ciertas restricciones para realizar dichas operaciones, tal y como se hace en otras partes del mundo.

Ahora, el comunicado de la Asociación Blockchain México arguye que lo dispuesto por el Banco de México, y que obliga a identificar a los clientes que realizan transacciones con criptoactivos genera “una baja en la competitividad de las empresas del sector con sus competidores globales”, dicho que implica que los aires libertarios predominan en el mundo en lo referente a las criptomonedas, cuando la realidad es otra.

Y es que la balanza de la regulación en el mundo aún no se inclina con claridad ni a la permisividad, como tampoco lo ha hecho hacia la alta regulación o la prohibición. Como ejemplo del momento por el que atraviesan las criptomonedas, en Estados Unidos mientas que para la Comisión de Comercio de Futuros de Mercancías (CFTC) son mercancías, para la Comisión de Bolsa y Valores (SEC) son valores, la Red de Control de Delitos Financieros (FinCEN) del Departamento del Tesoro aplica las reglas de moneda, y el Servicio de Impuestos Internos trata el dinero digital como propiedad.

La Asociación Blockchain México adelanta, entonces, vísperas, sobre un mundo en el que el tratamiento que dan los gobiernos a las criptomonedas es el de “los negocios primero, la reglamentación después”. La moneda que lleva en un lado el laissez faire, laissez passer para las criptomonedas, y del otro la vigilancia regulatoria del Estado para el sector, aún está en el aire.