La pandemia del Covid-19 es una oportunidad para que las instituciones financieras dedicadas al arrendamiento para pequeñas y medianas empresas (pymes), puedan ampliar este modelo en el mercado financiero; sin embargo, hay retos, especialmente de liquidez y posicionamiento, que tendrán que superar para llegar a los niveles de penetración en la materia que se tienen en países como Brasil o Chile.

Durante el panel Arrendamiento, dentro de la Semana Digital de la Asociación de Sociedades Financieras de Objeto Múltiple en México (Asofom), representantes de diversas instituciones financieras dedicadas al arrendamiento, coincidieron en que, la crisis actual abre una necesidad de arrendamiento entre las pymes; sin embargo, aún hay una baja penetración de este modelo en gran parte por el desconocimiento que se tiene y porque sus incentivos fiscales ya no están acorde a los tiempos actuales.

“Sigue habiendo un desconocimiento importante del arrendamiento. Se tiene un enorme potencial de penetración del arrendamiento como parte del financiamiento empresarial”, comentó Carlos González, director de Financiera Bepensa.

En el modelo de arrendamiento, una institución financiera adquiere algún bien, generalmente equipo de trabajo, por el cual recibe pagos parciales a cambio de su uso. Este tipo de financiamiento es utilizado en su mayoría por pequeñas y medianas empresas.

De acuerdo con González, en México la cartera de arrendamiento puro tiene un valor estimado de 125,000 millones de pesos, es decir, ni 5% de la cartera comercial empresarial del total del sistema financiero.

“Esto es demasiado bajo para un país como México, para un país que tiene un T-MEC con Estados Unidos y Canadá... Hay una enorme oportunidad de crecimiento, el arrendamiento tiene muchas bondades. En países como Brasil, que es más o menos equivalente a la economía de México, hay una penetración de 35% del crédito en arrendamiento y si volteamos a ver a Chile, trae una penetración arriba de 50 o 60%”, comentó González.

Para José Ramón Díaz Arnau, director del área de Leasing y Financiamiento de Unifin, si bien el contexto actual es propicio para tener una mayor penetración del modelo de arrendamiento, el tema de conseguir liquidez para financiar esquemas de arrendamiento es un reto que tiene el ecosistema.

“La demanda de arrendamiento, con el contexto del Covid-19, será mucho mayor a la oferta, la cual tiene ciertas limitantes por el tema de acceso al fondeo. Hay pocas fuentes de fondeo para las arrendadoras... El tema de fondeo quirografario es muy limitado”, detalló González Arnau.

Comienza alternativa

En su intervención, Fernando Padilla Ezeta, cofundador de la plataforma Lendera, indicó que el arrendamiento también significa una oportunidad de inversión por medio de nuevos esquemas, tales como el fondeo colectivo, por lo que se pueden atraer a inversionistas institucionales a darle liquidez a este modelo.

“En Lendera tenemos más de 10,000 inversionistas, dentro de los cuales hay un gran número de inversionistas institucionales, que son sofomes, arrendadoras, fondos de inversión que apuestan por este modelo”, detalló el cofundador de dicha plataforma dedicada al fondeo colectivo para el arrendamiento.

fernando.gutierrez@leconomista.mx