Debido a que las empresas de Alta Grupo enfrentan diversas demandas por el incumplimiento por 4,000 millones de pesos con alrededor de 2,800 inversionistas, éstas se encuentran a un paso del concurso mercantil.

De acuerdo con la pizarra concursal de la página del Instituto Federal de Especialistas en Concursos Mercantiles (Ifecom), la empresa Automatización de Servicios Productivos, así como la sociedad financiera de objeto múltiple (sofom) Genera Destino, ambas de Alta Grupo, se encuentran en la etapa de visita de verificación.

El concurso mercantil es un proceso jurídico al que se pueden apegar las empresas en caso de que tengan incumplimientos, con la finalidad de reestructurarse o, en su caso, liquidarse.

En la etapa de visita de verificación un especialista designado por el Ifecom revisa si estas empresas reúnen los requisitos para ser declaradas en concurso mercantil y con base en ello un juez determina si estas organizaciones entran a este proceso o no.

La demanda del concurso mercantil fue realizada por Guillermo Garduño, quien hasta diciembre del 2016 se desempeñaba como director jurídico de Alta Grupo y también es uno de los 2,800 inversionistas afectados por el incumplimiento de las empresas de esta marca.

Alta Grupo estaba conformado por varias empresas entre las que destacan Automatización de Servicios Productivos, las tiendas de conveniencia Mambo, la sofom Genera Destino y la sociedad financiera popular (sofipo) Alta Servicios Financieros, esta última era la única supervisada por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV).

Las cabezas de Alta Grupo, Luis López Panadero y Salvador Abascal, prometían a los inversionistas retornos atractivos, por ejemplo, en Automatización de Servicios Productivos invitaban a la gente a que invirtiera en esta empresa enfocada a los servicios de telefonía pública a cambio de un rendimiento que podría llegar a ser de 16% anual. En este esquema no se tenía la supervisión de la autoridad financiera.

Sin embargo, fue a inicios del 2015 que los incumplimientos de varias divisiones de Alta Grupo comenzaron a surgir, sin que, hasta el momento, los 2,800 afectados hayan recuperado sus recursos.

Fue a mediados del 2016 cuando un nuevo empresario de nombre Rafael Muñoz entró para conocer la situación de Alta Grupo, así como de sus empresas, con la finalidad de establecer un plan de reestructura de las divisiones de la marca.

Desde la entrada de Rafael Muñoz al plan de reestructura de las empresas de Alta Grupo, se han suscitado diversos acontecimientos por este incumplimiento, por ejemplo, Luis López Panadero estuvo detenido por las demandas que se habían presentado en su contra.

Asimismo, en septiembre del 2016 la CNBV anunció la revocación de licencia de Alta Servicios Financieros, la sofipo de Alta Grupo, y se apegó a un esquema de compraventa de activos y subrogación de pasivos con otra entidad del sector de nombre Finamigo.

Se facilitará la etapa ?de conciliación

Consultado sobre el inicio de estos procesos, Francisco Hernández Valdivia, quien se ostenta como actual director de Alta Grupo, indicó que gracias a que existen diversas demandas en contra de las empresas de esta marca, se espera que se facilite, durante la etapa de conciliación, un convenio con los acreedores.

Cabe destacar que durante la etapa de conciliación, que podría llegar en caso de que el juez determine como procedente el concurso mercantil, las empresas y los acreedores pueden llegar a un acuerdo para liquidar los adeudos.

A pesar de que se puede llegar a un acuerdo con los acreedores, en caso de que existan los recursos, también está la posibilidad de que las empresas sean declaradas en quiebra, con lo que se procedería a la venta de bienes para que se liquide a sus acreedores hasta lo que alcance.

fernando.gutierrez@eleconomista.mx