En agosto pasado, un mes antes de que las autoridades financieras le revocaran la licencia a Accendo Banco por “malas prácticas”, la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) había impuesto a esta institución sanciones por poco más de 7 millones de pesos, ello, por diversas faltas a la regulación –algunas graves y otras cometidas desde años previos–.

De acuerdo con la información de la CNBV referente a sanciones, fueron diferentes infracciones las cometidas por el banco, algunas de las cuales la misma autoridad mencionó en la conferencia de prensa en la que dio a conocer los motivos de la revocación de su licencia.

No obstante, las faltas que representaron un mayor monto de sanción para Accendo en agosto fueron: que el banco no observó la metodología establecida para el proceso de calificación de cartera crediticia y que calculó erróneamente el Coeficiente de Cobertura de Liquidez (CCL). Cada una de estas infracciones equivalió a una sanción de 2 millones 264,700 pesos.

Otra conducta infractora de parte de Accendo que le derivó en la imposición de sanción en el octavo mes del presente año fue que en dos ocasiones omitió evaluar a sus acreditados debidamente como resultado de una renovación/reestructura, a fin de determinar su capacidad de pago, por lo cual se le impuso una multa de 754,900 pesos por cada vez en que incurrió en esta falta.

El banco, de acuerdo con la información de la CNBV, tampoco desarrolló permanentemente sus funciones de contraloría interna que hayan propiciado el correcto funcionamiento de los sistemas de procesamiento de información, así como la elaboración de la información completa, correcta, precisa, íntegra y confiable, por lo que se hizo acreedor a una sanción de 226,470 pesos.

De igual forma, no se apegó a los criterios de contabilidad establecidos, por lo que la CNBV lo sancionó con otros 754,900 pesos.

Sin embargo, hasta ese momento, según la misma información de la CNBV, la entidad no había cumplido con el pago de dichas sanciones, dado que las resoluciones aún no eran firmes y por lo tanto eran susceptibles de ser impugnadas.

Otra falta señalada por la CNBV pero que no derivó en una sanción económica sino amonestación fue: no llevar a cabo el procedimiento para el cálculo del requerimiento de capitalización, de conformidad con la normatividad aplicable. Aclaraciones a estas faltas, ya se habían hecho desde el 2017, según consta en la información difundida por el órgano regulador.

“Malas prácticas” sustentaron su revocación

Fue el pasado 28 de septiembre cuando las autoridades financieras informaron que se le había revocado la licencia a Accendo Banco para seguir operando, ello, al señalar “malas prácticas” que derivaron en un deterioro de sus niveles de capitalización.

“La comisión requirió ajustes a los registros contables de esa institución por ciertas operaciones, incluidas aquellas con personas relacionadas relevantes, contrarias a la normatividad, los cuales reflejaron un deterioro en sus niveles de capitalización”, expuso la CNBV en su comunicado.

Agregó: “como resultado de las observaciones realizadas por las autoridades financieras, el Índice de Capitalización (ICAP) de Accendo Banco, se ubicó por debajo de los niveles mínimos normativos, lo que constituye una causal de revocación para operar como institución de banca múltiple”.

Otro incumplimiento que destacó la autoridad financiera en su momento por parte de Accendo, fue un nivel de CCL por debajo del mínimo regulatorio.

A partir de ese momento, inició el proceso de liquidación del banco, y el pago a los ahorradores de hasta un límite del equivalente a 400,000 Unidades de Inversión (Udis), lo cual está garantizado por el fondo de protección que administra el Instituto para la Protección al Ahorro Bancario (IPAB).

Los activos de Accendo Banco, representaban apenas 0.08% del total del sistema bancario, por lo que, de acuerdo con las autoridades, el cierre no implica riesgo alguno.

“Este evento es un caso aislado que no afectará la recuperación económica del país, y no representa un riesgo para la estabilidad del sistema bancario, que mantiene niveles adecuados de capitalización, liquidez y solvencia”, expuso en su momento la CNBV.

eduardo.juarez@eleconomista.mx