El pasado 1 de marzo, el pleno de la Cámara de Diputados aprobó en lo general y en lo particular, con 264 votos a favor, 61 en contra y una abstención, la Ley que Regula a las Instituciones de Tecnología Financiera, comúnmente conocida como Ley Fintech. Varios participantes del sector, como la Asociación Fintech México, se congratularon porque esta legislación al fin está lista para que sea promulgada por el Ejecutivo.

También la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece) reconoció al Congreso de la Unión por la aprobación de la Ley Fintech, la cual establece todo un conjunto de normas que buscan ofrecer mayor certeza jurídica a usuarios de servicios financieros a través de plataformas digitales y sentar las bases para la adecuada competencia entre estas nuevas empresas tecnológicas y las instituciones bancarias y financieras tradicionales.

De acuerdo con Carlos Valderrama, cofundador de HyperBlock, una iniciativa que busca fortalecer el sector fintech a través de la capacitación y la discusión, la misma ley fintech en sus artículos transitorios impone una cascada regulatoria que deberá ser creada por las autoridades en la materia en los próximos dos años, por lo que las Instituciones de Tecnología Financiera, a las cuales busca regular esta ley, así como quienes se quieran integrar a este sector, aun cuentan con tiempo para ponerse al corriente con las regulaciones a las que obliga esta nueva regulación.

Para entender un poco de dónde viene y a dónde va la Ley Fintech en cuanto a las regulaciones que hace sobre el sector tecnológico financiero, estas son seis claves acerca de esta normativa:

  1. Aprobada con casi dos años de retraso

Desde julio del 2016, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, que en aquel entonces se encontraba bajo la batuta del actual secretario de Relaciones Exteriores, Luis Videgaray, había concluido la elaboración del anteproyecto de ley fintech, que sería puesto a discusión de los diferentes participantes del sector bancario y financiero. Sin embargo, la llegada de José Antonio Meade al frente de la SHCP, obligó a que se le realizaran cambios a la iniciativa, por lo que no fue presentado a las entidades del sector financiero hasta marzo del 2017.  

Pese a que el presidente Enrique Peña Nieto dijo que la iniciativa de ley fintech llegaría al Senado de la República a mediados de septiembre del 2017, no fue sino hasta mediados de octubre de este mismo año que la iniciativa arribó a la Cámara alta. El proyecto pasó dos meses en discusión dentro de las comisiones del Senado y fue hasta diciembre que fue aprobada por esta sección del Legislativo. De forma inmediata, la ley fintech pasó a discusión en Comisiones dentro de la Cámara de Diputados, sin embargo, debido a que la ley arribó al final del periodo de sesiones, los legisladores decidieron congelar la iniciativa hasta el 2018.

No fue sino hasta el 1 de marzo del 2018 que el pleno de la Cámara de Diputados aprobó la llamada ley fintech, cuyas normas secundarias deberán ser establecidas por autoridades como la Comisión Nacional Bancaria y de Valores y el Banco de México.

  1. ¿Cuáles son los siguientes pasos?

Después de que la Cámara de Diputados aprobó sin votos en contra la Ley que Regula a las Instituciones de Tecnología Financiera (Ley Fintech), la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, encargada de regular al sector financiero en México, tiene seis meses para emitir las primeras regulaciones secundarias para este sector.

La mayoría de las instituciones de tecnología financiera (fintech) que rodearon la elaboración y aprobación de esta iniciativa pidieron que el grueso de las normas que buscan regular al sector estuvieran contenidas en las disposiciones secundarias de la ley, por lo que tanto la CNBV como el Banco de México cuentan con un periodo de entre 6 y 24 meses para establecer todas estas regulaciones secundarias que darán certeza a usuarios y participantes del sector.

  1. Aspectos que regula

La Ley Fintech contempla la regulación de cuatro figuras dentro del sector: el financiamiento colectivo o crowdfunding, los activos virtuales o criptomonedas, las API o intercambio de información entre instituciones y la regulación sandbox o de prueba. La ley estipula un marco legislativo para regular las plataformas denominadas Instituciones de Tecnología Financiera (ITF), mediante las que se celebran operaciones y servicios financieros relacionados con el acceso al financiamiento e inversión, servicios de emisión, administración, redención y transmisión de fondos de pago electrónico.

  1. Problemas

En el proyecto de regulación se establece que las instituciones de fondos de pago electrónico tendrán que evaluar por medio de terceros independientes que se cumplan “las medidas de seguridad de información, uso de medios electrónicos y continuidad operativa que dichas instituciones deben observar conforme a las referidas disposiciones”. Las características de estas evaluaciones estarán a consideración de la CNBV y el Banco de México

De acuerdo con Vallejo, buena parte de la tecnología que hace posible el funcionamiento del blockchain es provista por compañías que prestan sus servicios en países extranjeros, sobre todo en Estados Unidos, ya que los requerimientos técnicos necesarios para proveer estos servicios aún no han tenido la suficiente penetración en México. En opinión de Vallejo, la figura de los terceros independientes que evalúen o auditen a las ITF puede poner en riesgo la continuidad del funcionamiento de estas tecnologías, ya que si es necesario auditar a un proveedor en el extranjero, se podría detener el flujo de las operaciones durante este tiempo. 

  1. Las criptomonedas entran en la categoría de activos virtuales

Las operaciones con criptomonedas están reguladas bajo la figura de activos virtuales en la Ley Fintech. Sólo podrán realizarse operaciones con aquellas criptomonedas autorizadas por el Banco de México (Banxico), de acuerdo con una serie de criterios establecidos en la regulación.

Las Instituciones de Financiamiento Colectivo, Instituciones de fondos de pago electrónico, las sociedades autorizadas para operar con modelos novedosos y las instituciones de crédito ya reguladas son las entidades que podrían realizar operaciones con criptomonedas o activos virtuales. De acuerdo con la regulación, además de solicitar su registro como ITF ante la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, las empresas que pretendan realizar operaciones con criptomonedas deberán solicitar autorización del Banxico.

Para seleccionar las criptomonedas autorizadas, el banco central  tendrá que tomar “en cuenta, entre otros aspectos, el uso que el público dé a las unidades digitales como medio de cambio y almacenamiento de valor así como, en su caso, unidad de cuenta; el tratamiento que otras jurisdicciones les den a unidades digitales particulares como activos virtuales, así como los convenios, mecanismos, reglas o protocolos que permitan generar, identificar, fraccionar y controlar la replicación de dichas unidades”.

  1. Dinámica del sector

El mercado mexicano es líder en emprendimiento fintech de América Latina y en la mayoría de las tendencias de este sector se inclina hacia lo que ocurre en países emergentes. Por ejemplo, respecto de la adopción de servicios fintech por parte de los consumidores, México (35%) está por encima del promedio de 33% y se acerca a países como Brasil (40%) e India (51 por ciento).

En México, sólo 13% de los emprendimientos fintech tiene más de cinco años de haberse fundado, mientras que la mayoría no supera los dos años. Si bien los emprendimientos de este tipo han recibido buena atención por parte de los fondos de capital de riesgo, a tal grado que 62% de los negocios fintech en el país están levantando algún tipo de financiamiento, este sólo llega a empresas  que ya tienen cierto tiempo trabajando en el sector, por lo que el capital semilla es incipiente dentro del mercado.

rodrigo.riquelme@eleconomista.mx