Las API (Application Programming Interface, por sus siglas en inglés) son interfaces que permiten conectar una infraestructura digital con otro software a través de soluciones tecnológicas nativas de la nube. Estos desarrollos posibilitan consumir y compartir datos específicos sin revelar información confidencial de clientes, sistemas y otros elementos.

La descripción de las API puede parecer muy técnica, poblada de la jerga de las ciencias computacionales, por eso conviene comenzar por los usos prácticos de esta tecnología y luego pasar a su descripción. Veamos:

¿Cómo se utilizan las API?

La plataforma de videos YouTube ha diseñado distintas API que permiten que sus usuarios integren sus contenidos de video en cualquier sitio web. Los desarrolladores web, por ejemplo, pueden utilizar el servicio en su sitio web y lo ponen a disposición a sus visitantes a través de la interfaz. La API construye la posibilidad de embeber un contenido original de un sitio en otro; montar en una interfaz particular el contenido hospedado por un tercero.

Google Maps es otro ejemplo de una API pública, ya que simplifica y amplía la forma en que se conecta con sus socios y puede rentabilizar sus datos. Con Google Maps, un restaurante puede incluir en su página web un mapa para mostrar la ubicación de su restaurante. Las redes sociales como Facebook, Twitter o Instagram permiten a sus usuarios compartir sus contenidos en plataformas de publicación como blogs o sitios web.

Google también ofrece herramientas API para la optimización de motores de búsqueda, lo que permite acceder a datos como palabras clave de las consultas de búsqueda.

Otro ejemplo de cómo se utilizan las API es que facilitan los procesos de autenticación para ingresar a un sitio web restringido. Un usuario puede ingresar a un servicio en una plataforma sin la necesidad de tener una cuenta específica para dicho servicio. El usuario puede utilizar su cuenta de Facebook o Twitter para ingresar a una plataforma como Spotify, Dropbox o un sitio de comercio electrónico.

¿Cómo puedes aprovechar una API en tu negocio?

El uso de aplicaciones API ayuda a simplificar tiempos y recursos de desarrollo para las empresas. Utilizar una API abierta permite que los desarrolladores web puedan enfocar sus energías en otras tareas de desarrollo y montarse sobre una infraestructura existente.

La firma de movilidad Uber es una compañía que construyó su plataforma a través de la API de Google Maps para hacer realidad su modelo de negocio de conectar a los conductores con los usuarios que necesitan un transporte para desplazarse por las ciudades del mundo.

Los proveedores de servicios tecnológicos podrán facilitar el desarrollo de sus herramientas con la implementación de este tipo de herramientas. Las API están transformando la economía digital y la naturaleza de las alianzas comerciales, ya que permiten que las compañías participen dentro del ecosistema digital sin la necesidad de desarrollar sus propios sistemas informáticos.

Kristin R. Moyer, vicepresidenta y analista de la firma Gartner, escribió en un análisis que las API son un facilitador para transformar a una empresa u organización en una plataforma. “Las plataformas multiplican la creación de valor porque permiten que los ecosistemas empresariales dentro y fuera de la empresa consuman coincidencias entre los usuarios y faciliten la creación y/o el intercambio de bienes, servicios y moneda social para que todos los participantes puedan capturar el valor”.

Ahora sí, pasemos a los aspectos técnicos.

¿Para qué sirven las API?

Una API habilita el intercambio de información entre dos plataformas, sin revelar cómo están implementadas sus infraestructuras. Esto facilita el desarrollo de servicios y genera ahorros de tiempo y dinero. Además de la flexibilidad que brindan, las API ayudan a simplificar el diseño, administración y uso de las aplicaciones.

Estas herramientas son como piezas de Lego “que pueden ser reacomodadas continuamente para hacer algo único”, describió Ross Mason, fundador de la compañía dedicada al desarrollo de API MuleSoft, al Wall Street Journal.

Existen API que permiten acceder a datos o a funciones de un dispositivo o un sistema operativo local, éstas se conocen como Device API. Las API remotas permiten acceder a datos o servicios de un proveedor a través de una red de comunicaciones.

Con las API se puede consumir una cantidad limitada de datos, para los que se otorga un permiso exclusivo, y no las bases de datos completas.

Tipos de API

  • API de servicios web: Son interfaces que permiten intercambiar información entre un servicio web (un software desde una URL) y una aplicación.
  • API basada en bibliotecas: Este tipo de interfaces permiten que una aplicación importe una biblioteca de otro software para intercambiar información.
  • API basadas en clase: Son interfaces de desarrollo de aplicaciones que permiten conectar con datos relacionados a clases y programas como Java, JSON o XML.

Para proteger la información almacenada, se pueden utilizar procesos de autenticación como un token, que ayudan a memorizar los datos de acceso del usuario. Los servidores generan las variables correspondientes de cada sesión y de esta manera permite que el usuario pueda ser reconocido y recibir la autorización para recibir esa información.

La interacción entre plataformas se convertirá en una realidad en los próximos años, a medida que los objetos conectados a internet se comuniquen con otros dispositivos o servicios, con lo que con la ayuda de una API podrás ajustar la temperatura de la habitación con una app, comprar un boleto de cine o producto en línea a través de tu reloj inteligente.

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