El entorno financiero volátil alrededor del mundo, y el escenario en México particularmente derivado del efecto Trump, hace que cada sector tenga sus propias preocupaciones. Sin embargo, al tratarse del tema de las administradoras de fondos para el retiro (afores), Roberto Walker, presidente de Principal International para Latinoamérica, identifica mayores problemas de fondo que deben resolverse a la brevedad para evitar una crisis en las pensiones, con graves consecuencias sociales y financieras

Ante ello, una mayor diversificación del sistema de pensiones, así como más incentivos para generar un mayor ahorro obligatorio y voluntario, son parte de las soluciones que el país debería enfocarse en hallar, refirió el directivo en entrevista con El Economista.

¿Qué consecuencias tiene el efecto Trump en el sistema de pensiones mexicano?

Mirando lo que acontece en Latinoamérica y México, no hay que perder de vista las cosas que realmente serán relevantes para determinar que los mexicanos puedan tener buenas pensiones.

Creo que efectivamente Trump puede generar ciertos niveles de volatilidad en los mercados, pero hay temas mucho más de fondo de los que hay que hacerse cargo cuando se habla de pensiones.

Una gran preocupación que tenemos es que en Latinoamérica, y México no es la excepción, (la gente) está envejeciendo muy rápido. El problema que habrá es que en unas décadas habrá una población con escasez de recursos, y vieja, y eso es muy diferente a lo que han pasado otros países desarrollados donde hubo un enriquecimiento, los niveles de satisfacción y de ingreso se hicieron bastante altos, y después (la población) empezó a envejecer.

¿Por qué esto es sumamente importante?

Porque al final, una población envejeciendo y con recursos escasos requiere de soluciones viables en el tiempo, para tener una buena calidad de vida en el futuro.

¿Generar soluciones se dificulta por el panorama económico?

Hay varias cosas. Creo que hay mucha confusión en el tema de las pensiones, muchas propuestas de distintos países, que no van a atacar el problema de fondo. Si miras el problema de las pensiones en cualquier economía, lo primero es que los recursos no alcanzan para todos. Hay que buscar soluciones para que todas las partes de la sociedad hagan su contribución.

Creemos que el gobierno debe tener un rol importante, así como los trabajadores, los empresarios y los proveedores de soluciones como Principal; no hay una bala de plata que vaya a resolver todo, el trabajo debe ser de todas las partes.

Ya van 15 años que hemos insistido en una reforma (de pensiones). Les hemos platicado (a las autoridades): Tenemos un grupo de personas que no va a poder ahorrar o no lo hará en niveles suficientes, y a ellas hay que entregarles un apoyo .

En México el ahorro obligatorio es de 6.5%, mientras que en los países de la OCDE se contribuye en promedio 20%; si no cambiamos la tasa de ahorro, esto no va a tener solución.

Otro dato importante: en México, en el 2050 habrá una persona en edad de jubilarse por cada dos personas en edad de trabajar; cuando se mira a la Ley de 1973, y el potencial estrés financiero que va a tener el IMSS, no se tiene que ser un gran matemático para darse cuenta de que, con esta relación entre trabajadores activos y pasivos, el sistema de beneficio definido no va a alcanzar.

Aunado a este panorama, la normalización de la política monetaria en México se ha ido anticipando a la de Estados Unidos; ¿qué impacto tiene en los fondos de pensiones?

Mirando en un contexto de largo plazo, si lo que quieres alcanzar es una pensión objetivo, del valor que sea, necesitas cierto nivel de ahorro: mientras más baja es la tasa de retorno para alcanzar ese objetivo, más necesitas ahorrar, por lo tanto este escenario de movimientos de tasa de interés no necesariamente es negativo para las pensiones, ya que en el largo plazo podría estar generando mejores retornos. El tema crítico, volviendo a la realidad mexicana, creo que todavía hay que avanzar las normas de inversión: las carteras de inversión en México no están suficientemente diversificadas.

Me preguntabas sobre el efecto de Trump.

Hoy es Trump, mañana puede ser el gasolinazo, el aumento al precio del petróleo, otro Brexit; siempre habrá fuentes de volatilidad, nueva información que se incorpora a los precios de los activos, y nosotros, como proveedores de ahorro a largo plazo, tenemos que ofrecer soluciones que sean bien diversificadas, que permitan navegar adecuadamente en estas turbulencias.

Permitir una mayor diversificación internacional mejorará la relación riesgo-retorno de las carteras, pero también va a permitir con mayor flexibilidad invertir en proyectos locales. Uno tiende a pensar que la diversificación internacional no es buena porque saca el dinero del país, pero no, también tiene impactos positivos porque se generan mejores productos para la gente, mejores retornos, y también las clases de activo que son tolerables dentro de México se amplían.

El sector empresarial se ha quejado de que los incentivos fiscales no son suficientes para promover el ahorro voluntario, ¿qué acciones tendría que haber aquí?

Hay que mirar esto como un todo: el desafío es integral, hablamos de que se puede desarrollar un pilar solidario para aquellas personas que no pueden ahorrar; para quienes pueden hacerlo, hay que fortalecer el ahorro obligatorio, pero nunca será suficiente, siempre habrá que complementarlo con ahorro voluntario, y nosotros vemos dos grandes oportunidades.

Primero, el ahorro individual mediante planes privados de retiro, se pueden hacer algunos cambios administrativos para que tenga un repunte más alto del histórico, y que sea más fácil para el mexicano ahorrar por descuento de nómina, y eso hay que cambiarlo y puede ser simple.

El segundo, cómo democratizamos más el ahorro para todos, cómo le damos acceso a productos modernos y con buen costo, y en ese sentido, creemos que el ahorro voluntario colectivo con soluciones grupales son mecanismos adecuados para que las empresas puedan ofrecer beneficios a sus trabajadores y estos, a su vez, tengan los incentivos correctos y eso al final termina generando un círculo virtuoso en la economía porque mejora la relación del trabajador con su empleador.

¿Entonces cree que el reciente incentivo fiscal a los planes colectivos de retiro es suficiente, es un primer paso?

Todo lo que ayude a fomentar el ahorro es bienvenido, pero de nuevo, estamos hablando de tasas de ahorro de 6.5% comparados con tasas de contribución de 20% de los países de la OCDE, nosotros tenemos que trabajar para ir cerrando esa brecha, hay que moverse de una manera más decidida.

Cuando miramos los números del seguro social y la situación fiscal de México, y miramos los planes antiguos de la Ley 1973, es muy probable que no existan recursos para cumplir con la promesa de pensión de ese plan, hay un tema crítico que resolver que requiere de mecanismos de ahorro obligatorio y voluntario, o terminaremos en un problema político bastante grande.

En Chile lo estamos viviendo, tenemos un problema crítico con la tasa de contribución de 10 por ciento. Nosotros hace más de 15 años fuimos a todos los gobiernos y no quisieron cambiarlo, no lo vieron como tema urgente, ahora ven a las administradoras de fondos de pensiones como los grandes culpables, pero en verdad la responsabilidad es del gobierno.