Estamos en la recta final de un año que muy probablemente sea uno de los periodos de mayor transformación para las empresas, causado por la ya muy renombrada alerta sanitaria que modificó al mundo entero, e impulsada, también, por la implementación en nuestro país de leyes relacionadas con la experiencia del colaborador como la de home office, que ahora tendrá que considerar el esquema de trabajo híbrido; la Ley de Outsourcing; la NOM 035, que quizá deberá reevaluar factores adicionales de riesgo psicosocial en el trabajo; así como la generación de nuevas estrategias para la gestión del riesgo en la era poscovid.

Esta ha sido también una época de reducción de costos y adaptación a patrones de trabajo que cambian rápidamente, así como de reelaboración de procesos para que funcionen en un entorno descentralizado y tantas otras situaciones inesperadas, lo que amplifica el riesgo de errores, fraude, falta de cumplimiento y mal uso de presupuestos.

Debido a dichos desafíos, las empresas se han vuelto más ágiles y capaces de responder a las condiciones del negocio. De hecho, de acuerdo con The Economist Group y SAP (abril de 2021), el 86% de los líderes ejecutivos coinciden en que la pandemia ha forzado a sus organizaciones a estar más abiertas a la experimentación y a los cambios rápidos en la estrategia. Esta adaptabilidad y agilidad, a su vez, les ayuda a posicionarse para remodelar su futuro.

Gestión del cambio

Los propios líderes de finanzas encabezan, de la mano de los CIOs y el liderazgo de las empresas, las estrategias de implementación de tecnología para mejorar los procesos de gestión y aprobación de viajes y gastos, así como el cumplimiento y la gestión de facturación. Se centran en obtener un mejor control sobre todas las actividades financieras invirtiendo en tecnología que les ayude a tener mayor visibilidad del gasto actual y a prever la actividad futura con mayor precisión que mejore la eficiencia en auditorías y reportes fiscales para descubrir ahorros, y se adapten más rápido a cambios normativos, a las relaciones con proveedores y a los nuevos esquemas de viajes de negocios.

Las iniciativas de modernización tecnológica han sido de vital importancia desde antes de la pandemia, pero muchos planes se pusieron en marcha de manera acelerada en 2020. Actualmente, las empresas adoptan un enfoque altamente estratégico para la modernización, centrándose en aquellas inversiones tecnológicas que prometen tener el mayor y más rápido rendimiento posible.

Por tanto, la oficina del líder de finanzas del presente o futuro debe considerar, en un inicio, contar con soluciones basadas en la nube que respondan a la necesidad de tener acceso desde cualquier momento y lugar para ayudar a los colaboradores a realizar su trabajo de forma eficaz y colaborar de manera remota. Con flujos de trabajo optimizados y acceso a los mismos datos y aplicaciones casi en tiempo real, las aplicaciones basadas en la nube ayudan a aumentar la eficiencia, productividad y precisión.

Por otro lado, la inteligencia artificial y el aprendizaje automático (machine learning) desempeñarán un papel cada vez más importante, ya que pueden afectar ampliamente a las operaciones financieras agregando valor dondequiera que se implementen. Así mismo: la automatización permite mejoras que incluyen la eliminación de procesos manuales, reembolsos más rápidos, reducción de revisiones y aprobaciones manuales e identificación de reclamaciones fraudulentas que los humanos pueden pasar por alto. Por último, el análisis de datos ayuda a las organizaciones a obtener conocimientos clave sobre procesos ineficientes y costosos, mejorar la evaluación de riesgos, eliminar errores y aumentar el cumplimiento.

Cuando se tiene visibilidad del gasto por conceptos, períodos de tiempo, áreas o grupos de colaboradores es posible entender el uso que se le está dando a los recursos y determinar si es lo óptimo para el negocio, lo que genera muchos ahorros que pueden ir del 10 al 50% o más; este ahorro se traduce en crecimiento.

El camino: innovar en el proceso

Hoy más que nunca, la visión innovadora del CFO es crucial para llevar a sus empresas hacia modelos de negocio más rentables y sostenibles. El mundo está girando hacia nuevos horizontes y junto con el capitán, el CFO, tiene la obligación de guiar a sus compañías a buen puerto. Estoy convencido que 2022 estará marcado de nuevos retos para todos para adaptarnos a lo nuevo normal con modelos híbridos de trabajo, de convivencia, de negocios, y solo las empresas que estén a la vanguardia tecnológica lograrán tener éxito.

* El autor es director de SAP Concur en México y la Región Norte de América Latina.

kg