“No hay nada más seguro que la incertidumbre y el cambio”. Esta frase se acopla al actual ambiente de volatilidad en el que diversos factores como tasas, tipo de cambio, petróleo, comercio y ahora enfermedades afectan, y no por igual, a las organizaciones que ven como el Covid-19 continúa impactando a la economía y provoca descensos del PIB. Por ejemplo, en el segundo trimestre del año, según datos de Bloomberg, las caídas llegaron a -22.1% en España; -19% en Francia; -18.9% en México; -17.3% en Italia; -12.6% en Singapur; -111.7% en Alemania; -9.5% en Estados Unidos (EU); y -9.0% en Hong Kong.

De acuerdo con analistas, los países que implementaron estímulos fiscales aminoraron la caída; por ejemplo, en EU han destinado cerca al 12.4% del PIB, en Alemania 32% y en México solo cerca al 1%. La presión ejercida ha dirigido a empresas a la insolvencia con serias complicaciones para cumplir con sus obligaciones. Ya se pueden contar situaciones a nivel mundial como las del Cirque du Soleil, Hertz, JC Penny, Neiman M. y Golds Gym; y en el contexto nacional al banco FAMSA que el 7 agosto solicitó Concurso Mercantil (CM) y a Aeroméxico que en julio se apegó al Chapter 11 de la legislación de EU, que al igual que el CM busca reestructurar a la empresa y que continúe en operación.

Conciliación y reestructura

El CM es un proceso público declarado por un juez que puede ser empleado considerando que el peso de los adeudos es tal que es imposible seguir al corriente en todos los pagos. Es un procedimiento al que se somete un comerciante cuando incumple a dos o más acreedores obligaciones, que por lo menos tengan 30 días de haber vencido y representen el 35% o más del total y no se tengan activos específicos para enfrentar al 80% de sus obligaciones vencidas.

El CM tiene como objetivo conservar a las empresas; previo a una quiebra, se busca celebrar un acuerdo mediante la Conciliación con Acreedores Reconocidos en plazo de 365 días naturales.

El CM permite hacer frente a las obligaciones mediante la reestructura de las deudas ganando tiempo a la vez que detiene procesos y deberes de pago con accesorios; si existen providencias precautorias como rentas, suspende embargos. Puede existir un proceso pre acordado con los acreedores.

En el CM se nombra a un “especialista” que llevará junto con la gerencia el proceso conciliatorio. En México contamos con el Instituto Federal de Especialistas de Concursos Mercantiles (IFECOM), auxiliar del Consejo de la Judicatura Federal, quién autoriza el registro de las personas que acrediten los requisitos para realizar las funciones de visitador, conciliador o síndico que apoyarán en lo técnico –profesional, transparente, confiable, eficaz y eficientemente– el proceso de CM.

Las empresas pueden incluir en sus operaciones la Administración del Riesgo (AR), la cual combina los recursos de los que dispone para identificar los riesgos potenciales y evaluarlos considerando el costo-beneficio. Su aplicación será de acuerdo con los riesgos que presente: crédito, liquidez, operacional, legal, estratégico y de mercado. Por ejemplo, se pueden emplear los Derivados como una herramienta en la gestión de riesgo de mercado.

Concurso mercantil y Chapter 11, similitudes de fondo

El CM de México comparte similitudes de fondo con el conocido Chapter 11 de quiebras americano, ya que también busca reestructurar a la empresa y que continúe en operación. Si una compañía es una Corporación, LLC o Asociación puede continuar con las actividades del negocio mientras sigue el proceso de quiebra aprobado por la Corte en el cual se contempla generar un plan de pagos de deuda y, por supuesto, seguirlo. Este plan protege a los acreedores ya que podrán cobrar con una parte proporcional de los distintos activos.

El proceso Chapter 11 puede ser voluntario o involuntario, el deudor no puede usar, vender o arrendar las propiedades sin la aprobación de la Corte de Quiebra. Igualmente, el deudor podrá presentar un plan operativo a la Corte de Quiebra para los primeros 120 días que incluirá los pagos autorizados a asesores, además brinda protección para evitar que se lleven a cabo transferencias consideradas como fraudulentas en contra de la posible recuperación de activos por parte de los acreedores.

*El autor es Presidente de DerFin S.A. de C.V. y Especialista en Concursos Mercantiles. Lo expresado en este documento es exclusiva responsabilidad del autor y no representa la opinión del IMEF.

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