A poco más de tres semanas de haber renovado su dirigencia nacional y a 14 meses de perder la Presidencia, el Partido Revolucionario Institucional ha delineado su estrategia para llegar a las elecciones intermedias del 2021 con posibilidades reales de triunfo.

Para su dirigente nacional, Alejandro Moreno Cárdenas, el tricolor no es, no ha sido, ni será una oposición desmoralizada porque un partido inteligente se repone siempre de sus fracasos.

Ante la forma en que el presidente Andrés Manuel López Obrador se refirió de la oposición en el país, el dirigente ha planteado que un partido mediocre jamás se recupera de su éxito.

Para el político campechano, el PRI vive una nueva era en la que encausará un movimiento político contemporáneo, tradicional en sus valores y moderno en sus causas.

Desde que asumió la dirigencia nacional el 18 de agosto pasado, aseguró que esa organización política nacional no va a recibir instrucciones de nadie, pues el nuevo Comité Ejecutivo Nacional no le debe nada a nadie que no sean sus militantes.

Aseguró que a poco más de 14 meses de las elecciones del 2018, el PRI sigue siendo una fuerza política importante: tiene la estructura política y electoral más grande del país.

También destacó que no van a permitir comportamientos que deshonren al partido y que actuarán en consecuencia ante quienes incurran en ese tipo de ilegalidades.

“El PRI no solapará a nadie, pues cada caso tiene nombre y apellido”. Sin embargo, advirtió que tampoco permitirá persecuciones derivadas de vendettas políticas.

También dijo que se va a endurecer el acceso a las candidaturas a puestos de elección popular.

Expuso que será una prioridad del CEN trabajar en la formación de políticos con ética pública, priistas de valor y valores, militantes que prestigien al partido por su trayectoria, su capacidad y por su compromiso con la nación.

El dirigente planteó que el PRI tiene como tarea la defensa de la nación, salvaguardan las libertades constitucionales, el carácter republicano de México, haciendo respetar el Estado de Derecho, la división de poderes, la independencia de los jueces, el federalismo, la soberanía de los estados y la autonomía municipal.

Moreno Cárdenas expresó que buscarán proyectar un trazo de país que vaya más allá de las coyunturas del momento, porque no debe estar orientado a un gobierno en particular.

Por ello, Moreno Cárdenas añadió que le corresponde ejercer una oposición constructiva, competitiva y fuerte, la más digna de la historia del país.

Asimismo, aclaró que el tricolor no es un partido de masas, sino de causas. Comentó que lo que se busca es impulsar un programa de acción atemporal y práctico, apegado a la realidad que quieren construir.

Explicó que en ese programa destacarán la importancia de construir alianzas con otros partidos, cuando sea necesario para integrar amplios frentes para derrotar a los detentadores del poder.

También dijo que se busca liberar al partido de quienes lo mantuvieron secuestrado para regresarlo a sus orígenes y restablecer sus vínculos con la militancia y recuperar el orgullo priista.

En ese sentido, dijo: “Si no podemos recomponernos hacia dentro, menos podremos servir a la gente, que es lo que le da sentido al partido”.

Para el dirigente, el PRI vive una nueva era en la que pretende constituirse como la oposición más digna de la historia del país: inquebrantable en sus principios e indestructible en su valor democrático. Destacó que, por primera vez en muchos años, ese partido cuenta con una dirigencia nacional sin amarres ni deudas políticas.

Ante las críticas de que con su presidencia el tricolor se convertiría en un satélite del gobierno, comentó que el único partido satélite en el escenario político nacional es Morena “porque gira en torno a una sola voluntad”.  

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