De ganar las elecciones presidenciales, Andrés Manuel López Obrador impulsaría la remodelación de las refinerías del país, así como la creación de dos nuevas con capacidad de 300,000 barriles de petróleo diarios o, en su defecto, la construcción de biorefinerías para la producción de biodiesel.

Estas propuestas pertenecen al Proyecto de Nación 2018-2024, presentado por el líder de Morena, en donde se estipula que se reviviría el proyecto de la refinería Bicentenario, cancelado al inicio de la actual administración federal, mientras que la segunda refinería a construirse se ubicaría en la zona del golfo de México. Para ambos proyectos estima una inversión de 12,000 millones de dólares.

Sobre la reforma energética peñista, la postura oficial será revertirla, aunque dicha decisión, se afirma en el documento, se abriría a consulta directa a la ciudadanía.

“En un entorno global de reglas comerciales claras, como era antes del cambio en la presidencia de Estados Unidos, podría ser económicamente razonable privilegiar la importación de gasolina. Sin embargo, después de enero del 2017, desde el punto de vista geopolítico (con la llegada de Donald Trump), ha sido evidente que esa ventaja en términos de eficiencia económica no compensa el costo que nos genera depender de un sólo proveedor de energía”, se expone en el documento.

López Obrador presenta 10 propuestas en materia energética, en donde destaca también la creación de 112 centrales hidroeléctricas con capacidad de 1,095 megavatios, que necesitarían una inversión de 6,309 millones de dólares.

Dichas centrales tendrían el objetivo de atender las necesidades de energía del sector privado y para su construcción se utilizaría 100% inversión privada.

Sobre Pemex destaca la intención de suspender, hasta que se modifique el esquema, los farmouts (alianzas estratégicas), así como la integración de todas las áreas de la paraestatal en una sola.

En materia de gasolinas se proponen medidas como la flexibilización del mercado manteniendo un “fuerte nivel impositivo” con el objetivo de que lo recaudado sea invertido en proyectos de transporte público.

En el terreno internacional, se analizarían las relaciones con Rusia, China y otros países de Europa.