Si bien el gobierno mexicano puso algunas condiciones para aceptar que ingresen a su territorio migrantes extranjeros retornados de Estados Unidos para esperar aquí la decisión de las cortes sobre si les otorgan o no refugio, bajo los Protocolos de Protección a Migrantes (MPP, por sus siglas en inglés), mejor conocido como el programa Quédate en México, también hay situaciones que no había durante el tiempo que duró la primera etapa, de enero de 2019 a enero de 2021, planteó la coordinadora de Agenda Migrante, Eunice Rendón.

La consultora en temas de migración destacó que lo importante es que, en esta ocasión México puso condiciones para la implementación del programa y que Estados Unidos considera que se trata de un instrumento inhumano e ineficiente, pero que se tiene que reactivar porque esa es la orden de la Corte estadounidense.

Concretamente refirió que se prevé que el gobierno del vecino país del norte dote a esos protocolos de características más humanitarias, como que los procesos no duren más de 180 días, que haya un acompañamiento legal, que haya recursos para los albergues y para apoyar a las organizaciones de la sociedad civil que los atienden de este lado de la frontera y que poblaciones con mayor vulnerabilidad sí puedan entrar a Estados Unidos a esperar la decisión.

Rendón Cárdenas llamó la atención en que no se sabe qué es lo que va a pasar con los migrantes que manifiesten que tienen miedo de quedarse en México.

“Al menos están poniendo sobre la mesa esas condiciones que no estaban en la época de Donald Trump. Sin embargo mencionó que también hay preocupaciones que no estaban en la primera etapa del programa, por ejemplo, el aumento de 75% de las deportaciones bajo el título 42 (que faculta a las autoridades migratorias a retornar a México a personas, argumentando motivos de salud en el marco de la pandemia de la Covid-19), lo cual tiene a muchos albergues fronterizos repletos ya.

La activista recalcó que lo que hace falta es que pongan albergues especiales para ellos.

También mencionó que México pudo haber dicho que no quería recibir a migrantes extranjeros desde Estados Unidos, ya que su Corte no puede obligar a un tercer país a cumplir sus órdenes.

Recordó que de los 70,000 migrantes retornados a México dentro del programa Quédate en México obtuvieron refugio sólo 5% y los demás, o se quedaron en México o regresaron a sus países, con todo en que incurrían en riesgos y otros se cruzaron a territorio estadounidense de manera ilegal.

Eso también lo tiene que considerar México porque una parte pueden terminar quedándose de este lado”, dijo.

Por otra parte, recordó que, de acuerdo con Human Rights Watch, alrededor de 80% de los retornados en la primera etapa fueron víctimas de algún tipo de violencia en México, lo que demuestra que el país no es un lugar seguro para esperar y su retorno aquí violenta todos los principios humanitarios de México y de Estados Unidos en el ámbito internacional.