En los últimos días, el presidente Andrés Manuel López Obrador ha cuestionado la utilidad del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) para el país y los gastos que desempeña la institución e incluso ha planteado desaparecerla, ya que, expresó, sus funciones podrían ser realizadas por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Sin embargo, expertos en Desarrollo Social han hecho énfasis en que el Inegi sólo puede generar información a partir de encuestas o la recopilación de datos administrativos más no puede realizar investigación y análisis para evaluar la pobreza y sobretodo los programas sociales.

“(El Coneval) tiene una tarea gigantesca porque a partir de la reforma constitucional su tarea no es sólo evaluar al gobierno federal sino la política social nacional que incluye a las entidad es federativas”, ha expresado Rodolfo de la Torre, director de Desarrollo Social del Centro de Estudios Espinosa Yglesias (CEEY).

Los presupuestos tanto del Inegi como del Coneval son totalmente diferentes en cuanto a cantidades. No obstante, entre el 2006 y este 2019, se puede observar que los recursos para ambas dependencias, que se complementan, han ido al alza en su generalidad aunque, el Inegi canceló 14 encuestas para este año.

En el 2006, primer año en el que se le asignaron recursos al Coneval mediante el Presupuesto de Egresos de la Federación, se le otorgaron 60 millones de pesos.

Para este 2019 el presupuesto del Consejo ascendió a 443 millones 135,606 pesos, es decir, en los últimos 14 años su recursos económicos se incrementaron en 638.5 por ciento.

En comparación, el presupuesto del Inegi —institución que data desde los años 80— para el 2006 ascendió a 3,107 millones 714,653 pesos; para el presente año, los recursos erogados al Instituto, que realizará durante el 2019 censos económicos, equivalió a 12,129 millones 702,814 pesos, igual a un aumento de 290.3 por ciento.

Si bien en la serie histórica hay un mayor aumento, en términos nominales, en el presupuesto del Coneval, si se cotejan los presupuestos de ambas instituciones entre el 2018 y este 2019, el Inegi registró un mayor incremento pero, canceló parte de sus publicaciones para el año.

Para el 2018, al Coneval se le presupuestaron 478 millones 709,680 pesos, es decir, para este año a la institución encargada de evaluar los programas sociales y la evolución de la pobreza en México se le redujeron más de 35 millones de pesos.

Las publicaciones para este año del Coneval no registraron modificaciones debido a que los análisis que realiza los hace con base en la información recolectada por el Inegi.

Por su parte, el Instituto de Estadística en el 2018 recibió recursos públicos por 7,788 millones 876,174 pesos; para este año su presupuesto ascendió a 12,129 millones 702,814 pesos. Esas cifras significan un aumentó de 55.7 por ciento.

No obstante, el Inegi anunció en enero pasado que se cancelarían o suspenderían la realización y publicación de encuestas como la Encuesta Nacional de Población Privada de la Libertad, la Encuesta Nacional de Cohesión Social para la Prevención de la Violencia y la Delincuencia, la Encuesta Nacional de Trabajo Infantil; la Encuesta Nacional sobre Confianza del Consumidor, entre otras.

Esta situación, aseguró en su momento el titular del Inegi Julio Santaella, se debió a que originalmente el Inegi había solicitado un presupuesto de más de 17,000 millones de pesos, lo que finalmente no pasó y por lo cual se cancelaron proyectos.

Se defiende el Coneval

Ayer López Obrador aseguró que el exsecretario general del Coneval, Gonzalo Hernández Licona tenía un salario de 220,000 pesos.

No obstante, de acuerdo con lo informado por el Coneval al Instituto Nacional de Transparencia, con corte hasta el pasado 30 de junio, el salario de Hernández Licona ascendía a 93,707 pesos y 56 centavos netos, de manera mensual, con una “gratificación” bruta semestral de 22,052 pesos y un apoyo económico mensual bruto de 785 pesos.

Asimismo, el viernes pasado el mandatario publicó un informe sobre la situación del Coneval en el que se precisa que el número de plazas se duplicó entre el 2013 y el 2018 al pasar de 107 a 212.

El aumento en el número de plazas fue informado por el Coneval en octubre del año pasado: en su informe sobre la conclusión de la administración 2012-2018, el Consejo informó que entre el 2012 y hasta el 2017 la plantilla de trabajadores eventuales creció 3.6 veces al pasar de 42 a 153.

El Coneval justificó que el aumento de las plazas se debió a las diferentes atribuciones que se le concedieron derivado de reformas legislativas.