Huehuetoca, edomex.- El comedor para migrantes San José, ubicado a ras de las vías, reabrió sus puertas luego de que la amenaza del crimen organizado, que asecha para extorsionar, secuestrar y asesinar a los desprovistos extranjeros, lo obligó a cerrar el 5 de noviembre pasado. Cada vez más centro y sudamericanos, cansados y hambrientos por el periplo, se acercan por un plato de comida.

Cuando se desató el crimen en la zona no hubo mucha respuesta por parte de las autoridades , cuenta Andrea González, una de las coordinadoras del comedor. Ahora, parece que vamos a contar con apoyo de la policía estatal, que va a poner una patrulla las 24 horas , añade, mientras distribuye alimentos para decenas de comensales.

Pero una patrulla no parece suficiente ante la ola de violencia que azota a todo el país desde el sexenio del expresidente Felipe Calderón. Aquí cobran una renta para poder abordar el tren, confiesa Héctor, un guatemalteco de 40 años cuyo periplo dura ya dos meses. Tras dudar largamente en revelar el nombre de la banda que opera en la región, murmura: Los Zetas , el cártel encabezado por exmilitares mexicanos que desertaron en la década de 1990. Tratan de sacarle 100 dólares para dejarlo pasar, y si no lo paga, ahí nomás se va pa’bajo, lo matan a uno , dice en voz baja.