El partido Morena siguió este lunes en confrontación por su dirigencia. Mientras Yeidckol Polevnsky advirtió que no puede haber dos dirigencias e impugnará, Alfonso Ramírez Cuéllar expuso que su objetivo será encabezar el proceso de renovación del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) con piso parejo.

Con base en los estatutos del partido, estableció Yeidckol Polevnsky que ella es la presidenta en funciones del CEN, no Ramírez Cuéllar, electo el pasado domingo durante el Congreso Nacional Extraordinario para sucederla en el cargo de manera provisional y organizar la elección de la nueva dirigencia partidista.

Entrevistada antes de la primera reunión ordinaria del CEN morenista del 2020, a la que convocó para, de acuerdo con el orden del día, fijar la posición del órgano ante el evento realizado por la presidenta del Consejo Nacional de Morena, Bertha Luján, el pasado domingo, es decir, el citado congreso, la secretaria general del partido en funciones de presidenta anunció que impugnará ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación la realización del congreso y, por ende, la elección de Ramírez Cuéllar.

Los estatutos prevén que sólo el CEN puede convocar a congreso nacional ordinario o extraordinario, no el Consejo Nacional, como sucedió, precisó Polevnsky.

Instó a Ramírez Cuéllar a abstenerse de convocar al CEN hasta que se resuelvan las impugnaciones que de manera formal se presenten.

“Yo soy presidenta estatutaria de Morena”, insistió.

Por su parte, Ramírez Cuéllar anunció que será imparcial para designar al nuevo dirigente de Morena y aseguró que no tiene la intención de entrar en la contienda por el cargo.

Antes de solicitar licencia a la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, el hasta hace poco presidente de la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública de San Lázaro manifestó que no tiene conflicto con los aspirantes a dirigir el partido.

“Voy a ser un factor para garantizar piso parejo e imparcialidad a todos los contendientes, a eso me mandó la totalidad de los congresistas. Yo quiero decirles a todas las personas que aspiren a dirigir el partido por los próximos tres años que voy a garantizar un proceso electivo totalmente pulcro. A mí me han designado para hacer una tarea. No quiero ni voy a perpetuarme un día más. Lo único que quiero es sacar esta tarea”, mencionó.

En conferencia de prensa, Ramírez Cuéllar presumió que nunca antes se había visto un apoyo unánime para la designación del presidente del CEN de Morena como con él.

“Hay que recordar que la totalidad de los congresistas que asistieron son los mismos que han construido a Morena, los mismos que han elegido a los dirigentes y de manera unánime decidieron respaldarme. Entonces, creo que esa contundencia en la voluntad política tiene que valer”, agregó.

Asimismo, se comprometió a iniciar un proceso de reconstrucción dentro del partido para lograr consensos y acuerdos.

Explicó que buscará impulsar la reforma electoral para reducir las prerrogativas de los partidos políticos, por lo que adelantó que posiblemente el próximo lunes inicie una campaña de difusión a la ciudadanía para plantear los objetivos de las modificaciones constitucionales.

Detalló que en marzo prevé instalar una convención que no contemple los motivos de la elección del próximo dirigente de Morena, y que se enfoque en que los asistentes puedan plantear propuestas para el programa de gobierno del presidente. Ramírez fue electo para un periodo máximo de cinco meses.

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