El gobierno de Veracruz debe cambiar radicalmente su postura y comenzar una atención real a la situación de ataques contra periodistas, en términos de asegurar investigaciones sólidas, demandó el investigador de Amnistía Internacional para México, Rupert Knox.

Amnistía Internacional afirma que en los últimos años México se ha convertido en el país de América más peligroso para ejercer el periodismo, y aquellos detrás de los ataques a los reporteros y defensores de derechos humanos casi nunca son llevados ante la justicia.

Ante ello, Rupert Knox destacó que la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos cometidos contra la Libertad de Expresión debe intervenir de una forma mucho más dinámica y es hora de que el Mecanismo de Protección para Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas se despliegue, para garantizar la protección de reporteros en riesgo.

De acuerdo con información de Amnistía Internacional, de más de 100 periodistas y defensores de derechos humanos en riesgo que han solicitado amparo de este mecanismo, ninguno ha recibido una respuesta oportuna y efectiva.

Pese a que el gobierno realiza declaraciones positivas sobre este mecanismo, Amnistía Internacional exhibe que en realidad está lejos de operar plenamente, ya que carece de personal calificado, recursos y apoyo político, elementos que para esta organización internacional son necesarios para asegurar que las autoridades de todos los niveles implementen las medidas de protección.

México sigue viviendo un periodo de crisis, en donde hay situación crítica en materia de derechos humanos. Es evidente que la situación de Veracruz es muy grave para los periodistas , destacó Knox.

Según números del registro de homicidios de periodistas, de enero del 2000 al 30 de septiembre del 2013, se han registrado 99 asesinatos de comunicadores en el país. Las entidades que registran las mayores cifras son Chihuahua, con 16; Veracruz, 14; Tamaulipas, 13, y Guerrero, 11.