La falta de acceso a agua potable ha convertido a México en el país con mayor consumo per cápita de agua embotellada.

Información de Radio 13 Noticias señala que de acuerdo al último reporte de la Beverage Marketing Corporation (abril-mayo de 2010), el consumo por persona de agua embotellada llegó a 234 litros al año. El consumo per cápita es más del doble que los estadounidenses (110 litros) y se encuentra muy por encima del de España (119 litros). El volumen representa el 13% de las ventas mundiales de agua embotellada.

De acuerdo con un comunicado del organismo El poder del consumidor , en México la comercialización de agua embotellada ha aumentado sin parar, con un crecimiento anual de 8.1%. Tan sólo entre 2004 y 2009 este mercado creció 40%. Actualmente, la venta de agua embotellada asciende a 26.032 millones de litros al año, de los cuales se estima que 18.222 millones (70%) fueron comercializados en garrafón y 7.809 millones (30%) en botellas individuales, con todas las consecuencias que esto implica para la economía familiar y en particular para el medio ambiente.

El gasto en agua en sus diversas presentaciones está representando un golpe para la economía de las familias, que en muchos casos pagan más por agua embotellada que por el servicio municipal de agua. Se calcula que en promedio cada familia gasta al año $1.800 pesos en agua embotellada , señaló Alejandro Calvillo, director de El Poder del Consumidor AC.

Este gasto podría modificarse, de acuerdo con este organismo, ya que estudios realizados en diversos países han demostrado que la calidad del agua embotellada es similar a la del grifo. En México, la World Wildlife Fund realizó un estudio de este tipo que llegaba a la misma conclusión.

Otro problema es el desecho masivo de envases plásticos. Se estima que durante 2009 fueron desechadas más de 7.8 mil millones de botellas de plástico PET de agua embotellada en presentaciones no retornables, lo cual agudizó los problemas de generación de desechos y manejo municipal de basura sólida, además de convertirse en un foco de contaminación ya que la degradación del PET genera desechos tóxicos.

Esto representa el desecho diario de más de 21.3 millones de botellas (estimando una botella por litro), de las cuales el 80% van a parar a tiraderos a cielo abierto, a la orilla de carreteras, a ríos o son enterradas bajo tierra, pues sólo el 20% de las botellas de PET son recicladas.

/doch