Vigilados día y noche por decenas de militares, 16 técnicos y operarios de la rotativa Goss M600 se dividen en dos turnos para revisar la impresión correcta de cada una de las planillas que contienen ocho boletas que se convertirán en los votos durante la jornada electoral federal del próximo 1 de julio.

Esta es la verdadera máquina del voto por voto , expresa el técnico Jesús, trabajador de Talleres Gráficos de México y uno de los encargados de alimentar las más 1,800 toneladas de papel seguridad que utilizará esta rotativa de origen estadounidense comprada ex profeso para la impresión de boletas y papelería electorales.

Silenciosa para su gran capacidad de impresión, la Goss , como la conocen los operarios de estos talleres que son un organismo público descentralizado de la Segob, imprime 55,000 pliegos de boletas por hora y desde el pasado 2 de abril trabaja para tener listos el 31 de mayo un poco más de 248 millones de boletas electorales.

Es una rotativa de vanguardia que complementa con otras computadoras, cortadoras, software de orígenes alemán, estadunidense, francés y holandés , señala el técnico, mientras la Goss sigue escupiendo incansable las boletas con los emblemas de las coaliciones, partidos y candidatos que se disputan el poder político.

Los militares ven con recelo a los visitantes de los Talleres Gráficos de México. En la azotea, patios, estacionamientos y dentro de las áreas operativas, son testigos de este proceso de producción no sólo de boletas, sino también de un millón 203,192 actas electorales, donde se inscribirán los votos que obtenga cada candidato en cada casilla.

Somos ocho operarios por turno y son dos turnos que abarcan las 24 horas. Prácticamente la Goss no descansa. Se detiene por minutos para revisar el sistema, limpiar rodillos o por alguna causa técnica , asegura el impresor.

De acuerdo con Rafael Ríos Martínez, director general de Talleres Gráficos de México, cada boleta que se produce aquí tiene los candados suficientes que hacen imposible la falsificación de los votos el próximo 1 de julio, cuando se elegirá al presidente de la República y a los integrantes del Congreso de la Unión.

Las boletas están elaboradas con un papel de seguridad que contará con microfibras ópticas, marcadores de agua y microtextos invisibles para garantizar su autenticidad.

En estos talleres gráficos, la mañana del pasado 2 de abril, el consejero presidente del IFE, Leonardo Valdés Zurita, apretó el rojo que arrancó la rotativa Goss M 600 y con ello materialmente iniciaron las elecciones en su fase de producción de materiales electorales.

La papelería que se utilizará el 1 de julio incluye 248 millones 36,580 boletas electorales; un millón 203,192 actas electorales; casi cuatro millones 742,000 documentos con emblemas de los partidos políticos, y 60,000 boletas electorales para los mexicanos que viven fuera del país, repartidos en 113 naciones.

De los Talleres Gráficos de México, ubicados por el rumbo de Tlatelolco y Peralvillo, en la capital del país, saldrán las 60 mil cajas con boletas electorales que serán transportadas por 63 trailers a los 300 distritos electorales en cada rincón, municipio, pueblo y colonia del país para la jornada del 1 de julio.

Este proceso de empaque y embarque de las boletas y materiales electorales serán certificado por notario público y también estará vigilado en su transporte por parte del Ejército Mexicano y Armada de México.

JSO