Los hombres más cercanos a Enrique Peña Nieto fueron finalmente integrados al gabinete presidencial, y en particular dos de ellos encabezarán dependencias clave en materia de seguridad y finanzas.

Luis Videgaray (Hacienda) y Miguel Ángel Osorio Chong (Gobernación) ocuparán las carteras más importantes de la administración pública federal y mantendrán esa cercanía con el Presidente de la República, como lo fue en la etapa de la competencia electoral.

Otros actores políticos que venían trabajando con el mexiquense también se integran al staff de la Presidencia, como su secretario particular Erwin Lino; su jefe de oficina, Aurelio Nuño, y David López de Comunicación Social.

Jesús Murillo Karam, Emilio Lozoya, Emilio Chuayffet, Alfonso Navarrete Prida, Juan José Guerra Abud y Jorge Carlos Ramírez Marín son otros políticos cercanos al mexiquense y que estarán para el arranque del sexenio.

Asimismo, se confirmó la llegada de la experredista Rosario Robles a Desarrollo Social, aunque hubo otros nombramientos sorpresivos para la opinión pública, como la designación de José Antonio Meade -secretario de Hacienda con Felipe Calderón- en la Secretaría de Relaciones Exteriores y Francisco Rojas -coordinador de los diputados del PRI en la pasada Legislatura- en la Comisión Federal de Electricidad.

Pedro Joaquín Coldwell renunció a la dirigencia nacional del PRI -el mismo día del anuncio del gabinete- para sumarse al proyecto de Peña Nieto como titular de Energía.

Conforme a lo dispuesto por los estatutos del PRI, ante la ausencia del Presidente del Comité Ejecutivo Nacional, la secretaria general María Cristina Díaz Salazar y la secretaria de Acción Electoral Graciela Ortiz González ocuparán, en forma provisional, la Presidencia y la Secretaría General, respectivamente , informó el PRI en un comunicado el viernes pasado.

Al tomarles la protesta de ley, ya como Presidente de la República, Peña pidió a sus colaboradores entrega y compromiso para servir a los mexicanos.

Les exigiré igualmente -agregó el Mandatario- apego a la ley, honestidad, transparencia, rendición de cuentas y pasión por servir a México.

Peña indicó que la única forma de corresponder a la confianza ciudadana es realizar un trabajo profesional, que traduzca el poder público en beneficios concretos para las familias del país.