La agenda político-electoral del país busca ser retomada por las tres principales fuerzas (PRI, PAN y PRD) y sacar en los meses por venir reformas y nombramientos que están pendientes en el Congreso, así como blindarse ante posibles injerencias del narcotráfico y para que el tema de seguridad no se use con fines políticos.

Tras una reunión de poco más de una hora en un hotel del DF, el priísta Humberto Moreira, el panista Gustavo Madero y el perredista Jesús Zambrano dieron pormenores -por separado- de lo acordado en el encuentro, así como de las diferencias que aún persisten entre ellos sobre ciertos temas.

Moreira -el primero en hablar tras un sorteo- explicó que hablaron de dos tipos de blindaje: uno, para que el crimen organizado no penetre en ningún municipio y, el segundo, para que el tema de seguridad no sea utilizado para cuestiones políticas.

Madero -el segundo en turno- dijo que se habló de un blindaje necesario de los procesos electorales frente a la presión que pueda haber de la delincuencia organizada y Zambrano coincidió en la necesidad de blindar las campañas en contra del dinero sucio.

Durante las conferencias que otorgaron cada uno de los líderes partidistas detallaron que buscarán impulsar las reformas que aún se encuentran en análisis en el Congreso, como la laboral y la política, aunque se reconoció que es mínima la probabilidad de que haya un periodo extraordinario de sesiones para desahogarlas antes de las elecciones estatales de julio próximo.

El líder del PAN indicó que existe el ánimo entre los tres partidos para explorar los temas, priorizar los acuerdos y que sean aprobadas las reformas pendientes. Comentó que podrían dejar encorchetados los temas donde no haya coincidencia y ejemplificó que si en la reforma laboral que apoya el PAN no hay mayoría, se podría construir una base común en la que sí se pueda prosperar.

El priísta Moreira coincidió que si se tenía 70% de coincidencia en una reforma específica, ésta podría salir en el Congreso. Madero agregó que es necesario desahogar una agenda impostergable y mandar un mensaje a la ciudadanía de confianza y no dilatar los cambios que el país necesita.

Zambrano, en tanto, aseveró que el primer elemento a rescatar es la capacidad -de los tres partidos- para sentarse a dialogar.

Los líderes partidistas también plantearon la posibilidad de hacer los nombramientos de los tres consejeros del IFE, aunque Zambrano aseguró que el PRI insiste en proponer a dos de los tres, lo cual detiene el tema.

La candidatura común en Michoacán prácticamente quedó descartada, el PAN fue el único que no lo hizo del todo. Moreira aseguró que se buscará construir una plataforma básica, independientemente de quien gane los comicios de noviembre próximo y Madero indicó que el triunfador podría impulsar dicha agenda común.

Los tres dirigentes acordaron volver a reunirse en un lapso de 10 a 15 días y seguir con las negociaciones.

mrubi@eleconomista.com.mx