La reactivación económica en Hermosillo será exitosa sólo si se incrementa la inversión pública, se ejecuta una coordinación eficiente con el gobierno estatal, se implementan acciones para apoyar a las micro, pequeñas y medianas empresas y se ejecuta una eficiente simplificación administrativa, planteó Antonio Astiazarán Gutiérrez.

En entrevista, el candidato a la presidencia municipal de Hermosillo, por la alianza Va por Sonora, expuso que, en la capital sonorense, la crisis derivada de la pandemia de la Covid-19 generó la pérdida de 180 empresas y más de 3,000 puestos de trabajo.

Dijo que la reactivación económica de esa ciudad pasa inevitablemente por la reactivación de la inversión pública, que durante los últimos tres años se frenó considerablemente.

De acuerdo con el candidato, actualmente se destinan menos de siete centavos de cada peso del presupuesto del municipio a inversión pública en infraestructura, cuando antes en promedio fue de 25 centavos por cada peso.

Eso se tradujo en un déficit importante en materia de infraestructura básica para el equipamiento urbano, tanto por el deterioro de la que ya se tenía, como por no crear más, concretamente luminarias para el alumbrado público, ampliación y mantenimiento de la red de distribución de agua potable y alcantarillado, aseguró.

El candidato del PRI, PAN y PRD mencionó que durante los primeros 100 días de su gobierno se implementarán acciones económicas para rescatar los micro y pequeños empleos que tuvieron que cerrar durante la pandemia y arrancarán acciones puntuales de desregulación administrativa, ya que en los últimos años se tardan meses en hacer un trámite, por ejemplo, para la apertura de un restaurante, lo cual contribuyó a desmotivar la inversión en la ciudad.

El candidato destacó que uno de los grandes proyectos que se implementará, de la mano con el sector privado, es una agenda conjunta para la desregulación: desde permisos de construcción, anuencias, factibilidades, licencias, entre otros.

El también exdiputado federal, dijo que, para apoyar a las micro y pequeñas empresas, al municipio le toca tener una eficiente coordinación con el gobierno estatal, a de fin implementar los programas estatales destinados a la reactivación sumados a los municipales.

Para ello, añadió, funcionará un fondo revolvente para reabrir negocios, lo cual irá acompañado de un trabajo intenso en la facilitación.

La gente no quiere la reelección, asegura

Por otra parte, aseguró que al menos 80% de las familias de Hermosillo no están de acuerdo con que la presidenta municipal morenista, Célida López Cárdenas, se reelija, debido a los malos resultados durante su gestión.

Recordó que esa ciudad ocupa el primer lugar a escala nacional con más baches. Refirió que, de acuerdo con la encuesta de servicios públicos elaborada por el INEGI en 2020, Hermosillo ocupa el primer lugar en donde sus ciudadanos califican en mal estado las calles. 98.5% de los hermosillenses se queja del estado de la vía pública.

Por otra parte, comentó que los índices de inseguridad se dispararon en los últimos años principalmente el robo a casa habitación que, de 2019 a 2020, creció 75%, mientras que el robo a negocios aumentó 116% y el robo a transeúnte se incrementó más de 160%, según la misma fuente.

Astiazarán Gutiérrez manifestó que, en general los indicadores en materia de infraestructura y seguridad muestran retrocesos y es necesario actuar de inmediato para revertir la tendencia que presentan.

“Eso lo que evidencia es que a la presidenta municipal le quedó grande la responsabilidad que ocupa” remarcó.

Tambien destacó que el gobierno municipal actual recibió una nómina que equivalía a 42% del gasto total del ayuntamiento y la elevó a 48%, lo que significa 200 millones de pesos más anualmente.

Si bien se hicieron muchas contrataciones, no se contrató a ni un solo policía, lo cual es una evidencia de que las prioridades del ayuntamiento no han sido las mismas que de la gente, añadió.

El candidato comentó que la deuda del municipio es de alrededor de 1,750 millones de pesos, para cuyo servicio se destina el doble que lo que se destina a inversión en infraestructura.

Del presupuesto anual de la ciudad destinamos 14% al servicio financiero de la deuda, mientras que la de inversión es de 7 por ciento. “Eso es algo que tiene que cambiar y es algo que vamos a corregir”, indicó.

diego.badillo@eleconomista.mx