Ser político va más allá de manejar un buen discurso, poseer buena imagen o proyectar una presencia fresca. Ser joven y lanzarse a una candidatura por lo general garantiza ímpetu; pero de acuerdo con Carlos Lugo Galera, polítologo de la Universidad Iberoamericana, puede hacerles falta conocimiento de su contexto, su problemática y lo que la representación significa, antes de tener simpatía entre la sociedad.

Hoy, las campañas políticas han tomado el tema de la juventud cono una de sus banderas, ya que este sector es mayoritario, no obstante en la lucha, los candidatos más púberes deben enfrentar el conocimiento, habilidad y dominación del sistema político o colmillo, que los grupos más viejos poseen.

Hacen falta políticos que conozcan las entrañas da la vida social y sus problemas... que se acerquen a los ministerios públicos, que vivan en carne propia lo que la palabra pobreza significa, para entonces, dar un giro a la política , habilidades que según el analista puede ser un punto de ventaja en los menores de 30 años que aspiren a un puesto de elección popular.

Si una persona que no rebasa los 30 años aspira a un puesto de elección popular o pretende formar parte de las filas de los partidos, debe estar al tanto de lo que ocurre en su comunidad y elaborar un estudio profundo.

Por lo general, según explica Lugo Galera, los jóvenes empiezan buscando puestos locales o alcaldías, pero pierden de vista lo que la palabra representación significa; es decir, qué ocurre en su municipio o zona, si desea tener respaldo deberá conocer las carencias, estructurales, económicas y sociales del lugar , además de poseer diversas técnicas para plantear soluciones.

La ciudadanía cada vez está más desencantada de la clase política, dice el analista. Los políticos y policías son los peores calificados en cuanto a confianza, por ello urge a las nuevas generaciones identificar focos de carencias.

Si bien, candidatos jóvenes tienden a perder cuando se enfrentan contra políticos con mayor trayectoria, tienen una carta en su favor, muchos de ellos no están aún circunscritos al concepto de corrupción.

La playera blanquiazul

César Daniel González, diputado Federal de Tlalpan por el Partido Acción Nacional (PAN), expresa que hace falta mucha cultura en cuanto a presencia juvenil en los puestos políticos. Asegura que uno de cada tres mexicanos se encuentra entre los 13 y 29 años de edad, no obstante, en las cámaras de Diputados y Senadores no hay esta misma proporción.

El año pasado, este joven de 26 años lanzó su candidatura a Diputado Federal por el Distrito V y se convirtió en el legislador más joven de la historia por principio de mayoría. Su fortaleza: propuestas frescas para los tlalpenses, quienes anhelaban un cambio, dice.

Aunque Daniel González esperara que un mayor número de jóvenes ocuparan puestos de elección popular este 2010, confiesa que es difícil presentar nuevos ideales ante esquemas muy establecidos.

Refiere que ha sido víctima de discriminación por ser joven en el ejercicio de su labor. Han llegado a no tomar en cuenta su trabajo u opinión; sin embargo, comenta que el buen ejercicio político ha sido capaz de demostrar que es trabajo bien hecho.

Considera que las nuevas tecnologías son fortalezas de los políticos mozos, pues entender el lenguaje de las redes sociales como Twitter es una herramienta para llegarle a los jóvenes ; habilidad no tan desarrollada por quien no pertenece a la misma generación.

Explicó que el PAN no posee una política que obligue a tener una cuota mínima de personas menores de 30 años; sin embargo, destacó que este partido cuenta con la estructura juvenil más grande en América Latina, el propio presidente de esta agrupación, César Nava es joven.

Por su parte, Mauricio Tabe Echartea, secretario General del Comité Directivo General del PAN, dice que las convicciones, la motivación y la fuerza llama a actuar por el bien de la comunidad, son elementos fundamentales que un joven dentro de la política debe poseer.

Si no tienes la convicción de servicio y no estás dispuesto a sacrificar muchas cosas en tiempo y recursos, no estás dispuesto para la política , expresa el diputado de 30 años.

Para la nueva generación de políticos, la especialización y formación son elementos fundamentales para renovar las políticas públicas en la nación.

Para algunos, la presencia de actores jóvenes dentro de los grupos parlamentarios actualiza las ideas y puntos de vista que los mayores no han considerado, pero pocos toman medidas para el cambio generacional.

Jóvenes que no conocieron el gobierno del PRI

Por su parte, Carlos Ramírez Nolasco, presidente de la Confederación de Jóvenes Mexicanos (CJM), organismo perteneciente al PRI, opina que los jóvenes no han tenido oportunidades en los últimos tiempos de ser considerados dentro de una política que canalice sus inquietudes, pues los partidos se han encasillado en buscar el poder por el poder .

Recalca que la juventud se encuentra en una etapa de frustración, ante la falta de respuestas adecuadas a las demandas que tiene la misma y la sociedad en general. Ya no creen en las instituciones, gobiernos ni en la Iglesia, han perdido la confianza en todo.

El Secretario General del Instituto de Capacitación y Desarrollo Político (ICADEP), César Mora Velásquez tiene 22 años, y sabe que los puestos en la política se ganan y no por ser joven, es merecedor del trabajo de facto.

Considera que las nuevas generaciones no ven respuesta a sus necesidaes en las políticas públicas aplicadas por los gobiernos, pues luego de los años 70, cuando los grupos juveniles estaban más sólidos, los dirigentes políticos se percataron que no era conveniente que se organizaran. Y entonces comenzó lo que considera fue la vacuna contra los jóvenes, el atontamiento para que no se percaten de sus necesidades.

Critican la apatía de los jóvenes

La participación política de la juventud no tiene que darse precisamente a través de los partidos, sostiene Ángel Clemente Ávila Romero, secretario de Asuntos Juveniles del Partido de la Revolución Democrática (PRD), quien tiene 29 años de edad.

Lo que le hace falta al país es que los jóvenes no sean apáticos, que conozcan sus derechos y participen. Hay una responsabilidad muy grande, de una buena parte de la clase política nacional que no ha visto en los jóvenes el motor de cambio de este país .

Aseguró que este sector viviría mejor en un gobierno de izquierda, paradójicamente, este partido no ha logrado transmitir dicho mensaje al público, pues no le otorgan importancia ni a los partidos ni a la política.

Si no se logra transmitir que uno no debe estar alejado de estos asuntos, pues la política es lo que gobierna la vida de los seres humanos y establece los servicios, impuestos y educación, el futuro de México será incierto .

Reconoció que el reto de las nuevas generaciones de políticos tienen es atender y remar contra la corriente ya establecida, para que no exista desinterés y repudio.

En 20 años, la mayoría de la población estará en edad de trabajar, por lo que urgen medidas para atender las carencias de este sector. Indica: Este año la Universidad Nacional Autónoma de México rechazará a 100,000 jóvenes con un título de preparatoria, así de grave está la situación para ellos... No hay oportunidad de estudiar ni trabajar . (Ana Langner)

Considera que la falta de políticas públicas para la juventud es uno los motivos por los que el PRI recupera espacios. Que el PRI tuvo errores, sí, y fallas también pero aprendió. Tengo 22 años, llevo 12 viviendo en gobiernos panistas. No tengo noción de lo que hay atrás, el que no me da empleo y no me brinda soluciones ahora es el PAN .

alangner@eleconomista.com.mx