Los Jóvenes se consolidan como el bloque más amplio entre los electores. En general, los menores de 30 años suman 25 millones 688,232 y representan poco más de 29% de los 87 millones 788,662 que podrán votar el próximo 1 de julio.

Aquellos que se han registrado ante el INE y acaban de cumplir  18 años, son 1 millón 874,312, esto de acuerdo con el corte de febrero. Los jóvenes de 19 años son 2 millones 38,230; entre 18 y 24 años 10 millones 964,226; y el resto lo componen los jóvenes entre 25 y 29 años (10 millones 811,464 personas).

En general, las plataformas que los partidos políticos presentaron este año electoral incluye temas para este sector como empleo, acceso universal a educación media superior y superior, y participación ciudadana. Este grupo, de acuerdo con datos del Inegi, representa 37 millones 504,392 habitantes.

En concreto, Encuentro Social, Morena y PT plantean la inclusión de los jóvenes en programas laborales; que los ingresos laborales para jóvenes se concentren entre uno y dos salarios mínimos. En ese sentido, proyectan incentivos fiscales para empresas que los contraten.

Sobre la inclusión en la política, Encuentro Social formula que en la ley se etiquete que 7% del presupuesto para actividades específicas de partidos se destine a promover la incorporación de cuadros jóvenes. El PT agrega que para incrementar la participación de los jóvenes en los ámbitos de decisión de la vida pública se deben modificar las leyes electorales para establecer proporciones equitativas de participación de este grupo poblacional. Asimismo, plantean el acceso transversal a educación media y superior.

Por su parte, Morena lo extiende a “habrá acceso a escuelas universitarias públicas y privadas para todos los estudiantes que aspiren a estudiar y cuenten con certificado de estudios de educación media superior”, según se lee en su plataforma.

Movimiento Ciudadano retoma los incentivos fiscales y el desarrollo de programas de emprendimiento para que las personas jóvenes puedan abrir pequeñas y medianas empresas. Pone énfasis en la capacitación para el empleo y la implementación de programas de inclusión para quienes viven en contextos de violencia. Su aliado, el PAN, también pone en su agenda este último punto.

El PRD sólo acota: “Nuestro país exige cambiar el modelo económico vigente, privatizador, que profundiza las desigualdades, deteriora el bienestar de la gente y cancela la esperanza de una vida mejor, sobre todo para los jóvenes”.

En el actual sexenio, el Instituto Mexicano para la Juventud se integró a la Secretaría de Desarrollo Social con el fin de conformar una política pública transversal para este sector de la población. En la programática de los partidos que llevaron a Enrique Peña Nieto a la Presidencia y ahora respaldan a José Antonio Meade —excepto Nueva Alianza— se mantiene en los tres documentos que en México “el bono demográfico se está desperdiciando”.

Incluyen como prioridades el estudio y el trabajo, así como la inclusión de los jóvenes en las decisiones de gobierno y en puestos de los tres niveles de la administración pública.

El Partido Verde propone modificar los artículos 25 y 53 de la Ley de Coordinación Fiscal para que se incluya un Fondo de Apoyos Económicos para Jóvenes Egresados, que podría representar 0.25% de los ingresos generados por concepto de Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) y calcula que el monto quedaría en 1,054.4 millones de pesos. Prevé que el monto alcanzaría para dar vales de 50,000 pesos a 21,000 jóvenes cada año para que emprendan actividades relacionadas con lo que estudiaron.

En conjunto, PRI, Verde y Nueva Alianza replantean penas para jóvenes sentenciados y moverlas a esquemas de reparación del daño, reeducación, readaptación social y el trabajo en beneficio de la comunidad.