San Diego.- Abogados de familiares del inmigrante mexicano indocumentado, Anastasio Hernández Rojas, muerto a golpes por la Patrulla Fronteriza estadunidense, iniciaron hoy el proceso para una demanda civil por daños.

Los familiares interpusieron una queja administrativa, primer paso de una demanda civil por daños, explicaron abogados en San Diego.

El abogado Adrián Martínez dijo a Notimex que las autoridades pueden rechazar la queja, lo que abriría el paso para presentar una demanda por daños a los familiares de Hernández Rojas, quien fue muerto a golpes y descargas eléctricas paralizantes.

Si las autoridades admiten o rechazan la queja administrativa, los familiares sobrevivientes del migrante originario del central estado mexicano de San Luis Potosí podrán presentar de cualquier forma una demanda civil por daños al cumplirse seis meses de esta fecha.

El abogado Martínez fue integrado al caso de Hernández Rojas con facultades de litigio y recolección de testimonios en ambos lados de la frontera.

El abogado titular de la familia en este caso es Eugene Iredale, un experimentado litigante en casos federales, y su colega Guadalupe Valencia.

Valencia dijo a su vez que cuando la oficina de homicidios de la policía de San Diego concluya su investigación en unas semanas, entregará los resultados a la Oficina Federal de Investigaciones (FBI).

El pasado 28 de mayo y según testigos, al menos una veintena de agentes fronterizos que vestían diversos uniformes y de civil golpearon y aplicaron repetidas descargas eléctricas a Hernández Rojas, quien se encontraba esposado a la espalda y tirado boca abajo.

Médicos de un hospital en Chula Vista, California, declararon muerte cerebral el 30 de mayo y el migrante pereció al día siguiente.

Sus restos fueron sepultados en San Diego la semana pasada.

APR