Managua/Ciudad de México. Luego de que el gobierno mexicano instruyera a su embajador en Nicaragua, Gustavo Alonso Cabrera Rodríguez, trasladarse al país para consultas sobre la situación que prevalece en la nación centroamericana y tras la recomendación del presidente Andrés Manuel López Obrador de que se deben respetar los derechos humanos, el hijo del presidente Daniel Ortega y Rosario Murillo, Juan Carlos Ortega, calificó de cobarde al mandatario mexicano.

Desde su cuenta de Twitter el domingo por la tarde el hijo de la pareja dictatorial reprochó: “Oe, Andrés...@lopezobrador_ la historia no nos permite esos lujos de cobardía. Asúmase mi hermano”.

Ante ello, el subsecretario para América Latina y el Caribe de la secretaría de Relaciones Exteriores, Maximiliano Reyes Zúñiga, respondió en la misma red social al hijo del dictador: “La valentía siempre ha estado del lado de la libertad, la cobardía es la aliada de la represión”.

Pese a que el presidente mexicano ha reiterado que la premisa de su política exterior es no intervenir en los asuntos internos de los países, externó hace unos días que Nicaragua debe garantizar la libertad sin el uso de la fuerza y del encarcelamientos, y que México sí puede hablar de la defensa de los derechos humanos, tras ser cuestionado sobre las detenciones que se han realizado en aquel país de cara a las elecciones de noviembre.

“Consideramos que se deben de garantizar las libertades y que no debe de haber represión. En ninguna parte, ni en Nicaragua, ni en Colombia, ni en ningún país del mundo, se debe optar por la fuerza”, declaró AMLO en su conferencia habitual, palabras inusuales ya que no suele fijar posturas sobre asuntos extranjeros.

Posicionamiento próximo

El 15 de junio México y Argentina conjuntamente se abstuvieron ante la Organización de Estados Americanos (OEA), en la votación de una resolución que condenó la detención de opositores nicaragüenses y exigió su liberación “inmediata”.

Días después, el 21 de junio, ambos gobiernos convinieron llamar a sus embajadores con el objetivo de realizar consultas sobre las acciones realizadas por el gobierno nicaragüense y reiterar su disposición para colaborar constructivamente en la promoción del diálogo para que sean las y los propios nicaragüenses, quienes superen la situación en su país.

Ambos países aseguraron que “las acciones han puesto en riesgo la integridad y libertad de diversas figuras de la oposición (incluidos precandidatos presidenciales), activistas y empresarios nicaragüenses”.

Por su parte, el canciller Marcelo Ebrard informó el viernes pasado que se reunirá con el embajador Gustavo Alonso Cabrera. “Necesito oír directamente de nuestro embajador” para después discutir con Argentina los pasos a seguir en cuanto a su posición respecto de la situación en Nicaragua.

Argentina y México estamos muy preocupados por lo que está ocurriendo", afirmó Ebrard. "México es un país que respeta el principio de no intervención, pero al que "preocupa lo ha ocurrido en ese país", agregó.

Las autoridades de Nicaragua han arrestado en las últimas semanas a cinco aspirantes presidenciales de la oposición para las elecciones del próximo 7 de noviembre.

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