La decisión de los gobiernos de Estados Unidos y México de frenar el tránsito de migrantes centroamericanos desde la frontera sur mexicana no va a frenar el flujo migratorio, pero sí generará un caos en la región, afirmó Mauro Verzeletti, director de la Casa del Migrante Scalabrini en El Salvador y Guatemala.

En entrevista, dijo que lo relevante en este asunto es que pese a las medidas que tomen en Estados Unidos y en México, la migración no se va a detener. 

Relató que en los últimos 25 años jamás se ha podido frenar el flujo migratorio y simplemente lo que sucederá es que los migrantes opten por rutas más peligrosas con el objetivo de llegar a Estados Unidos.

Lo que va a pasar es que van a ser secuestrados, se van a incrementar las desapariciones y “van a engordar a los criminales de siempre: el narcotráfico y el crimen organizado”, destacó.

Verzeletti expuso que al desplegarse la Guardia Nacional en la región sur de México, atendiendo la voluntad del gobierno estadounidense, generará impactos negativos en Centroamérica.

El activista en favor de los derechos humanos de los migrantes mencionó que es lamentable que el gobierno de México haya accedido al juego del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

En su opinión, el gobierno de México ha negociado la carne humana de los migrantes por la no aplicación de aranceles a sus mercancías. Ha hecho un muy mal negocio.

 

Manifestó que lo grave de ese asunto es que con ello se demuestra que el colonialismo está presente en el gobierno de México, al asumir una política “sinvergüenza de Estados Unidos”.

Estamos ante un asunto de rendición grandísima; prácticamente es una situación de sumisión y es la comprobación de que México carga con la ideología de que quien tiene que mandar es el imperio, sostuvo.

En su opinión, es una idea engendrada de colonialismo que lo lleva a obedecer de las peores órdenes y que realmente violan los derechos humanos de las personas que se ven obligadas a dejar sus países para buscar llegar a territorio estadounidense.

Destacó que no todos los países han asumido la actitud de sumisión hacia Donald Trump, quien con ese tipo de medidas trata de convertir a Centroamérica en una jaula, como tienen a los niños inmigrantes en su nación.

Asimismo, expresó que los gobiernos de países centroamericanos no están preparados para recibir a sus ciudadanos repatriados, por lo que lo único que va a pasar con esa gente es que se van a colocar en una situación altamente vulnerable.

También se mostró preocupado con la intención de poner altos impuestos a las remesas.

Verzeletti comentó que no existe voluntad de los gobiernos involucrados en el fenómeno migratorio para encontrar una salida al problema y lo único que hacen es crear leyes más estrictas.

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