Científicos mexicanos publicaron una carta en la revista Science en la que denuncian las deficiencias que tiene el Acuerdo por el que se determina la Lista de las Especies Exóticas Invasoras para México , porque no considera especies, como la carpa común (Cyrpinus carpius communis), que han sido introducidas de manera forzada y que dañan de forma importante ecosistemas que no son los adecuados para su crecimiento.

Los acuicultores mexicanos cultivan especies introducidas por el hombre en hábitats ajenos en lugar de aprovechar las 20 especies de carpa nativas de México. De acuerdo con los autores de la carta, estos peces deben añadirse a la lista del acuerdo para que se puedan aplicar medidas adecuadas, como promover una producción contenida y evaluaciones ambientales de los ecosistemas amenazados .

El acuerdo publicado por la Secretaría del Medio Ambiente, en diciembre del 2016, define a las especies exóticas invasoras como aquellas que prosperan sin ayuda del ser humano y amenazan hábitats naturales o seminaturales, fuera de su área habitual de distribución .

A decir de los investigadores, la Lista de especies exóticas invasoras en México carece de precisión al establecer la localización de las especies nativas y las áreas que ocupan las especies invasoras; también le hace falta un vínculo a una base de datos con sinónimos de los nombres de las especies, lo que puede ayudar a los responsables de elaborar políticas públicas medioambientales y a los encargados de hacer cumplir la ley de vida silvestre a hacer frente a la naturaleza dinámica de la taxonomía , indica la carta.

El acuerdo debe ofrecer información sobre cuándo llegó cada especie exótica invasora a México y el grado de invasión que cada una ha tenido en nuestro país, debido a que no todas las especies exóticas se convierten en especies invasoras. También debe incluir el procedimiento que se debe seguir para tratar la profusión de estas especies.

Dentro de la lista existen contradicciones más graves aun, como es el caso de la boa constrictor, que figura en esta lista al mismo tiempo que aparece en la lista oficial mexicana de especies amenazadas. Esto porque supuestamente ha invadido la Isla de Cozumel, en el Caribe mexicano, a pesar de que, según los investigadores, esta especie se encuentra en las costas de los dos océanos que rodean al país. Además, en la lista no se especifica el lugar que la boa ha invadido, lo que puede ocasionar que se tomen acciones contraproducentes para esta especie.

Leticia M. Ochoa-Ochoa, Oscar A. Flores-Villela y Martha Martínez-Gordillo, de la Facultad de Ciencias de la UNAM, y César A. Ríos Muñoz y Joaquín Arroyo-Cabrales, del Departamento de Arqueozoología del INAH, quienes firmaron la carta, advirtieron que estas deficiencias requieren atención inmediata y llamaron al gobierno mexicano a que tome cartas en el asunto.

rodrigo.riquelme@eleconomista.mx