Tras el repunte histórico en materia de incidencia delictiva, en especial de los asesinatos, la administración del expresidente Enrique Peña Nieto señaló a los estados y municipios por no seguir las estrategias de seguridad.

Como parte de las respuestas a las preguntas parlamentarias, antes del cambio de administración federal, la Secretaría de Gobernación indicó, ante el cuestionamiento del PRI, sobre cuál fue balance en materia de seguridad, que la violencia que se vive en el país se debe a causas tanto externas como internas.

“Entre los factores internos que han incidido en esta problemática, destacan la falta de continuidad en las políticas de seguridad en estados y municipios, debilidad de policías municipales y estatales, insuficiente capacitación y deficiencias en el Sistema Penal Acusatorio y su efecto de impunidad (puerta giratoria), así como la falta de promoción de mecanismos de justicia cívica”, se precisa en la respuesta.

Asimismo, se indica que históricamente ha existido una falta de coordinación entre las dependencias del gobierno federal encargadas de la seguridad de la población y autoridades de los diferentes órdenes de gobierno.

En este sentido, en la respuesta dada por el gobierno del expresidente priista se precisa que debido a la falta de coordinación es por lo que se decidió trasladar las labores de seguridad a la Secretaría de Gobernación.

El Ejecutivo expresó también que desde el inicio de la administración de Peña Nieto se creó el Gabinete de Seguridad, cuyas funciones fueron darle seguimiento a los indicadores de incidencia delictiva de alto impacto, temas de atención nacional, así como evaluar las acciones que se implementaron para disminuir la incidencia delictiva.