En lo que va del año, al menos ocho casos de menores asesinadas se han hecho públicos; tres de ellas habían sido privadas de su libertad y tres fueron violentadas sexualmente.

“Hemos identificado por parte de las autoridades una omisión dolosa, porque es una negativa a cumplir con su trabajo mandatado por ley, además de que no hay mecanismos de prevención. Medio país está en alerta de género y el incremento de violencia contra las mujeres está al doble o al triple que hace unos años”, expresó Juan Martín Pérez, director de la Red por los Derechos de la Infancia en México (Redim).

En entrevista, Juan Martín Pérez señaló que el Estado de México sigue liderando la lista de las entidades con mayor número de feminicidios y desapariciones, y acusó que se continúa con una simulación de las medidas para la búsqueda de personas y clasificación de delitos.

Declaró que la violencia familiar también es la agresión a la que se encuentran más expuestas las niñas y adolescentes.

Además, el director de Redim denunció la inexistencia de protocolos por parte de las autoridades para la búsqueda inmediata de las personas desaparecidas. En ese sentido, explicó que la Alerta Amber es una herramienta para pedir al público colaboración para localizar a una persona “pero eso no es el mecanismo de búsqueda que deben emprender las autoridades al recibir una denuncia por desaparición”.

El pasado 1 de enero, Camila, de 9 años, quien de acuerdo con las declaraciones de los familiares desapareció cuando salió a jugar un día antes frente a su domicilio en el municipio de Valle de Chalco en el Estado de México, fue localizada sin vida y con huellas de violencia sexual en un predio cercano a su vivienda.

En la misma entidad, Giselle, de 11 años, desapareció el 19 de enero. La menor salió de su casa para buscar a su padre y no regresó. Familiares informaron que la Alerta Amber tardó 24 horas en activarse. Su cuerpo fue hallado cinco días después en un terreno baldío con signos de violencia sexual.

El 14 de enero el cuerpo de Ana Karen, de 16 años de edad, fue encontrado envuelto en una cobija afuera de una vecindad en Veracruz. De acuerdo con medios locales la víctima fue torturada y asesinada por cuatro disparos de arma de fuego.

El director de Redim mencionó la importancia de reconocer que el “corazón del feminicidio” es el asesinato de una mujer por cuestión de género, y que existe una relación de dominación de una persona.