La exoneración en México del general Salvador Cienfuegos Zepeda, exsecretario de la Defensa Nacional, es una muestra del poder que han acumulado las Fuerzas Armadas en el actual gobierno federal. Esa situación acentúa el debilitamiento de las relaciones con el gobierno de Estados Unidos en materia de seguridad, alertó InSight Crime, a quien autoridades de la agencia antidrogas estadounidense (DEA) expresaron que podrían retomar las acusaciones en su país contra el mando militar mexicano.

“La exoneración de Cienfuegos pone un signo de exclamación en torno a una extraña serie de acontecimientos que han agitado las relaciones bilaterales en materia de seguridad entre México y Estados Unidos, y que sin duda continuarán poniéndolas a prueba durante años. (…) Desestimaron el caso justo en un momento en que las relaciones en materia de seguridad entre ambos países están mostrando signos de debilitamiento”, alertó InSight.

La organización dedicada al estudio de la amenaza a la seguridad nacional y ciudadana en Latinoamérica y El Caribe consideró que “la pronta exoneración de Cienfuegos Zepeda es indicio del creciente poder de las fuerzas armadas durante la administración (del presidente Andrés Manuel) López Obrador, ya que el mandatario recurre con frecuencia a las Fuerzas Armadas para combatir el crimen organizado, construir infraestructura y proteger puertos, entre otras actividades”.

Estimó que también pone en tela de juicio “la capacidad de México para investigar a las Fuerzas Armadas”, y puso como ejemplo la ausencia actual de resultados en denuncias hechas por presuntas conductas indebidas por parte de las tropas militares en los casos de Ayotzinapa y Tlatlaya.

Un portavoz del Departamento de Justicia de Estados Unidos dijo a InSight Crime en un correo electrónico que Estados Unidos “se reserva el derecho de reanudar su investigación en torno a Cienfuegos si el gobierno de México no lo hace”.

Los fiscales estadounidenses consultados para el análisis de InSight, firmado por Parker Asmann, manifestaron que Cienfuegos Zepeda fue liberado en EU con el fin de demostrar el “frente unido de los gobiernos mexicano y estadounidense contra toda forma de criminalidad”, pero su exoneración pone en serias dudas esa afirmación.

InSight Crime resaltó que las autoridades mexicanas tardaron dos meses en absolver al funcionario de seguridad de más alto rango que haya sido acusado por Estados Unidos, mientras que los agentes de la DEA investigaron a Cienfuegos Zepeda durante seis años antes de imputar cargos en agosto del 2019, sin notificarle a las autoridades mexicanas.

“(Esto) podría significar un cambio muy necesario en la estrategia de los dos países para combatir el crimen organizado, que no ha obtenido logros significativos en la última década”, apuntó la consultora internacional.

“Es lamentable que la Procuraduría (Fiscalía) General exonere a Cienfuegos tan fácilmente y sin que un juez y un jurado evalúen las pruebas”, opinó Lilián Chapa Koloffon, investigadora sénior del Proyecto de Justicia Mundial, organización internacional de la sociedad civil enfocada en el Estado de derecho.

Por su parte, Siria Gastélum, directora del Fondo de Resiliencia de la Iniciativa Global contra la Delincuencia Organizada Transnacional, una organización no gubernamental internacional, dijo que “el tiempo que tomó esta supuesta investigación va a seguir planteando preguntas, y eso es inevitable. En realidad, este tipo de investigaciones requieren más tiempo y, para ser aceptadas plenamente, debe exigirse un nivel de transparencia que no se vio en absoluto”.

En su análisis, InSight Crime destacó que “algunos funcionarios estadounidenses lo criticaron (la absolución penal del general mexicano), porque lo consideraron innecesario y afirmaron que puso en peligro las relaciones entre Estados Unidos y México. Otros funcionarios mexicanos, especialmente al interior de las Fuerzas Armadas, lo vieron como una afrenta a la soberanía mexicana”.

La Fiscalía General de la República de México anunció en un comunicado de prensa del 14 de enero la exoneración del general Salvador Cienfuegos Zepeda, quien se desempeñó como secretario de la Defensa Nacional en la administración del expresidente Enrique Peña Nieto (2012-2018).

Presupuesto y el poder

La absolución penal del general Salvador Cienfuegos obliga al Estado mexicano a restituir el honor al Ejército y al propio militar, opinó el investigador y experto en Fuerzas Armadas, Javier Oliva Posadas, al considerar que las acusaciones que hizo la DEA fueron producto de una lucha de las agencias estadounidenses por presupuesto.

Entrevistado por El Economista, el profesor de la UNAM cuestionó la investigación de la DEA contra el general, al resaltar que no era posible que fuera investigado por supuestos delitos de narcotráfico cuando el 16 de noviembre del 2018 el presidente Donald Trump ordenó que el entonces secretario de la Defensa, Salvador Cienfuegos, y el de Marina, Vidal Soberón, fueran condecorados (por el Departamento de Defensa de EU) con la Legión al Mérito en Grado de Comandante por su “excepcional” trabajo al frente de las Fuerzas Armadas mexicanas.

Dicha condecoración fue entregada por el general Terrence J. O’Shaughnessy, responsable de los comandados Norte de Estados Unidos y de Defensa Aeroespacial de Norteamérica.

“No había ningún delito qué perseguir (...) Hay que leer el caso Cienfuegos con la clave Washington, es decir, las rivalidades que hay en las agencias de Estados Unidos por el presupuesto, y eso nadie lo ha dicho.

“¿Qué tiene que ver esto con el proceso interagencias estadounidense? En el 2018, al general Cienfuegos lo estaban condecorando como un soldado ejemplar el Estado mayor conjunto de EU, la estructura táctica-operativa de las Fuerzas Armadas más importantes del mundo, ¿y al mismo tiempo lo estaba investigando la DEA? Analicemos. Veamos este asunto con clave Washington”, afirmó Oliva.  

—¿Nos dice que la acusación contra el general fue producto de una lucha entre agencias de seguridad estadounidenses, por qué motivos?

“Por presupuesto. Cuando se da en octubre (la detención del general), justamente en ese periodo se dan las sesiones con los comités del Congreso y en función de los resultados se asignan presupuestos”, respondió.

—¿La exoneración no empodera a las Fuerzas Armadas?

“Si tienen poder es porque el comandante supremo (el presidente de México) se los está dando. Los militares no están tocando la puerta para que les den las funciones. Lo que ocurre es que la velocidad que trae el programa de gobierno del presidente López Obrador requiere de disciplina y de constancia. Y la burocracia no atiende a la velocidad o los requerimientos del presidente. Y las Fuerzas Armadas como están estructuradas de manera logística, por eso les está encargado las cosas”. 

—¿No tuvo que ver con un tema electoral?

“No creo que tenga que ver. Para mí tiene que ver con el presupuesto y con un cambio de gobierno en Estados Unidos”.

—¿Afectará al gobierno mexicano la relación con Joe Biden?

“No, yo descarto eso porque justamente se está dando en la víspera (del cambio de gobierno en EU). Si eso hubiera pasado el 20 o 21 de enero, entonces sí, pero los funcionarios estadounidenses ya van de salida, hay puro responsable provisional y ha habido renuncias en el Consejo de Seguridad”, sostuvo Javier Oliva.

El expediente abierto sobre el general

  • La FGR publicó el expediente de la investigación por delincuencia organizada que realizó contra el general Salvador Cienfuegos Zepeda, aunque la mayoría fue testado.
  • La cancillería publicó también la carta que envió el 29 de octubre pasado el administrador de la DEA, Timothy Shea, al canciller Marcelo Ebrard, sobre la investigación contra Cienfuegos.
  • En la misiva se indicó que la DEA inició una investigación en 2013 por una banda minorista de drogas en Nayarit que distribuían en Las Vegas, para lo cual realizó intercepción de comunicaciones a Francisco Patrón Sánchez, extinto líder del Cártel H-2.
  • “La DEA no investigó a Cienfuegos Zepeda como un objetivo principal y tampoco interceptó directamente sus comunicaciones. Él fue acusado como un conspirador después de haber sido identificado personalmente en las pruebas. Las pruebas sobre Patrón Sánchez incluían referencias a Cienfuegos como Padrino y Zepeda”, dijo Timothy Shea.
  • En su declaración ministerial en México, el general Salvador Cienfuegos se dijo inocente de los cargos que le imputaron en EU, a los cuales calificó de “fantasiosos” y que afectaron su prestigio.
  • La FGR dijo que “no fue posible localizar ningún número telefónico con los actores que realizan conversaciones”. Esto en referencia a Francisco Patrón Sánchez, extinto líder del Cártel H-2, quien según la DEA sostenía conversaciones por BlackBerry con el general Cienfuegos. La FGR tampoco encontró comunicaciones directas entre Cienfuegos y Ricardo Patrón Sánchez, el H3 o Diabólico.

politica@eleconomista.mx