El subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Hugo López-Gatell, pidió tranquilidad, pues aseguró que no hay evidencia científica de la existencia de una nueva mutación del virus SARS-CoV-2 que produce la enfermedad Covid-19. Indicó que en caso de que existiera, el gobierno de nuestro país no cerrará las fronteras ni cancelará vuelos.

“Es muy improbable que aparezca una mutación, una modificación genética del virus SARS-CoV-2 en el corto tiempo, es decir, durante este proceso epidémico y que esa variante genética tenga una deferencia sustancial en algunos de los atributos que se le hacen ser un organismo invasor de los seres humanos.

“No es que no pueda ocurrir, pero la probabilidad de que ocurra en un corto tiempo, ya que hubo una primera mutación que llevó al salto entre especies, de alguna especie animal que no se ha podido determinar cuál fue, se ha invocado al murciélago y al pangolín, pasó a los seres humanos porque hubo una mutación que le confirió al virus SARS-CoV-2 la capacidad de adaptación a las células humanas”, destacó.

En conferencia de prensa en Palacio Nacional, dijo que continuamente aparecen variantes de los virus como en el caso de influenza, pero dijo que aún no hay evidencia confirmada por parte de la Organización Mundial de la Salud.

“Cuando haya evidencia de la Organización Mundial de la Salud lo daremos a conocer y se tomarán medidas. No preocuparse en ese sentido por ello. Hipotéticamente que fuera una cepa con mayor capacidad virulenta la idea de que podemos detener su paso cerrando fronteras, impidiendo vuelos, no es procedente. (…) No funciona así el control epidémico. Esta idea de cerrar fronteras o aeropuertos, no es una idea fundamentada científicamente, es más política que científica”, dijo.  

López-Gatell Ramírez mencionó que las mutaciones de los virus pueden producir: que se transmita más eficientemente; que se adapte más al aparato respiratorio; que aumente su virulencia; que evada al sistema inmune o que permanezca más en tiempo en el aire. Sin embargo, dijo que hasta el momento ninguna de esas situaciones está confirmada por parte de estudios científicos avalados por la OMS.

Cabe destacar que la autoridad sanitaria de Dinamarca ordenó sacrificar 17 millones de visones por una mutación del coronavirus que podía propagarse a los humanos, y la cual ya estaría presente en España, Estados Unidos, Italia, Países Bajos y Suecia.

jorge.monroy@eleconomista.mx