En 1989, Ernesto Ruffo Appel se convirtió en el primer panista en ganar una gubernatura para la oposición en México. 29 años después quiere dirigir al Partido Acción Nacional, el cual, dice, se alejó de los ciudadanos, olvidó su vida democrática y fue secuestrado por agrupaciones facciosas que sólo llegaron en busca de chambas, por lo que el desafío es rehabilitarse, reinstitucionalizarse y ser una oposición fuerte en el próximo sexenio.

En entrevista, el panista, que ha manifestado su intención de contender por la dirigencia nacional, sostuvo que parte de la derrota que sufrió Acción Nacional el pasado 1 de julio se explica porque con las primeras victorias obtenidas, incluida la Presidencia de la República, la vida interna del partido se transformó dejando a un lado los debates democráticos para pasar a las imposiciones.

“Lo que nos dañó fueron estos grupos de interesados que se adueñaron del partido y que propusieron la designación de candidaturas con base en sistemas de pactos y de acuerdos. La voluntad suprema y libre de la asamblea de militantes jamás la debimos haber dejado”. 

El también diputado federal electo mencionó que está interesado en dirigir al partido para contribuir a que el PAN recupere sus valores, ideología, y la confianza de los ciudadanos, pero sobre todo para evitar que se convierta en una plataforma para satisfacer intereses personales o de grupo.

En ese sentido indicó que si bien es natural que al interior del partido existan diferencias y grupos, lo que no debe permitirse es que éstos se impongan y tomen el control.

A estos grupos que están actuando por intereses propios y no por los de servir tiene que aplicárseles todo el rigor de la institucionalidad para que no se pasen de vivos, planteó.

Por ello, adelantó que en caso de ganar la contienda interna buscará “institucionalizar todas las actividades al interior del PAN. Las normas y reglas del partido se respetan a cualquier costa”.

Comentó que él tiene capital político para aspirar a dirigir al partido, pues es una especie de agente catalizador de la vida interna.  “Cuando llegué al PAN éste era un partido testimonial. Yo lo llevé a ganar, desde que gané en Baja California, el PAN empezó a ganar porque entró otra mentalidad, ya con el poder en las manos, muchos llegaron a capitalizar como los grupos”.

Asimismo, el panista indicó que hoy más que nunca se requiere un partido político fuerte porque para nadie es un secreto que el virtual presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, mandó al “diablo a las instituciones” y por los primeros trazos de su proyecto se prevé que quiere regresar a un presidencialismo absoluto.

“Obrador no quiere contrapesos entonces es una regresión política. Estamos enfrentando una situación muy difícil, por lo que se requiere una alternativa, y esa puede ser el PAN pero se tiene que rehabilitar, debe recuperar la confianza de la ciudadanía, eso nos puede llevar años, eso depende de que la institución sea restablecida y respetada y los grupos controladores a base del poder se vayan disminuyendo”.

Propone votación electrónica

Ruffo Appel señaló que es necesario que en el proceso de renovación interna se abstenengan de participar panistas que ostenten algún cargo en la estructura de mando, pues así se evitará que tengan una ventaja sobre los demás competidores.

Pero además, consideró, sería ideal que quienes aspiran a ser el próximo presidente y secretario general del partido demuestren que tienen apoyo en la militancia, para lo cual como requisito debería establecerse contar con el respaldo de al menos 10% del padrón nacional de militantes, que serían alrededor de 28,6000.

Sostuvo que él propone que en la elección interna los militantes voten a través de su huella digital.

“Puedes llegar al partido con tu huella digital, pasar lista, que te den la boleta electrónica y votar por alguno de los aspirantes, así la votación se podría llevar controlada en un tablero electrónico donde se vería cómo va avanzando la votación, y así garantizas la secrecía absoluta del voto”, enfatizó.

 

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