El Ejército mexicano ha asegurado 119 lanzacohetes en los últimos 20 años, una de las armas más letales que utilizan los grupos del narcotráfico y la delincuencia en nuestro país para atacar principalmente a elementos de las Fuerzas Armadas que los combaten.

Una de esas armas, un RPG-7, fue decomisado durante las pesquisas que hicieron autoridades federales y de la Ciudad de México para dar con los responsables del atentado del 26 de junio contra el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch.

El vocero de la Fiscalía de la CDMX, Ulises Lara, informó que durante la detención de 19 personas relacionadas con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) les fueron decomisados un lanzagranadas; 34 armas largas y ocho cortas; siete granadas de fragmentación; cinco fusiles Barret; 39 chalecos; 51 bombas molotov y 2,805 cartuchos.

Con un lanzacohetes RPG-7, sicarios del Cártel Jalisco Nueva Generación derribaron el 1 de mayo del 2015 un helicóptero tipo Cougar de la Fuerza Aérea Mexicana en Villa Purificación, Jalisco. Una ojiva alcanzó el motor trasero de la aeronave, que si bien logró aterrizar de emergencia, se incendió por completo, lo que provocó la muerte de seis militares.

Un RPG-7 calibre 40 milímetros antitanque y antipersonal, de origen ruso, tiene un costo  de entre 11,000 y 15,000 dólares (hasta 345,900 pesos). Es de fácil transportación, y se ha visto que en México los grupos criminales lo portan en vehículos adaptados.

En un documento obtenido en la Plataforma Nacional de Transparencia, la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) detalló el número de decomisos de lanzacohetes desde el año 2000 a la fecha. El documento reportó que del año 2000 al 2007 no se realizó ningún decomiso.

Para el 2008, cuando el entonces gobierno federal tenía casi dos años de haber emprendido una guerra contra los grupos del narcotráfico, la Sedena decomisó dos artefactos en Ciudad Juárez, Chihuahua. En el 2009, considerado el año más violento de ese sexenio, se incautó sólo un lanzacohetes en Cancún, Quintana Roo.

En el 2010, elementos del Ejército lograron decomisar 13 armentos RPG-7 en diversos operativos en Tamaulipas, Nuevo León y Zacatecas. Un año después, se multiplicó el decomiso a 26 artefactos en distintos operativos del país.

En el 2012, el último año de gobierno de Felipe Calderón, se incautaron otros 21 instrumentos conocidos como lanzacohetes.

En el primer año de la nueva administración de Enrique Peña Nieto, en el 2013, se registraron 15 decomisos de lanzacohetes por parte de la Sedena en un operativo contra narcotraficantes, en los municipios de Badiraguato, Guasave y Culiacán, en Sinaloa; en Reynosa, Matamoros y Nuevo Laredo en Tamaulipas; en Apatzingán, Aguililla, Parácuaro y Buenavista en Michoacán; y en Monclova y San Juan de Sabinas, Coahuila.

Para el 2014 sólo se registraron ocho decomisos de estas potentes armas; y un año después, también ocho aseguramientos, seis de ellos fueron en el operativo de Villa Purificación, donde fue derribado el helicóptero del Ejército.

En el 2016, la Sedena decomisó seis artefactos: tres en Puerto Vallarta, Jalisco; uno en Tijuana, BC; uno en El Mante, Tamaulipas; y uno más en Parral, Chihuahua.

Un año después, 10 lanzacohetes fueron decomisados por la Sedena; en el 2018, el último año de la gestión de Peña Nieto, la Defensa Nacional requisó cinco instrumentales.

En el primer año de la nueva administración federal del presidente Andrés Manuel López Obrador se han decomisado cuatro artefactos en operativos anticrimen: en Petatlán, Guerrero; Tijuana, Baja California; Ayala, Morelos; y San Luis Río Colorado, Sonora.

Otros armamentos

Otro de los armamentos más utilizados por los grupos de la delincuencia es el fusil Barret. En el mercado negro de las armas, el fusil Barret calibre .50 oscila entre 11,000 y 12,000 dólares (unos 276,720 pesos). Cada cartucho del Barrett cuesta entre 130 y 150 dólares (3,450 pesos).

A proceso, 17 detenidos en caso harfuch; cae el delta 1

De las 19 personas detenidas por su presunta participación en el atentado contra el titular de la Secretaría de Seguridad de la CDMX, Omar García Harfuch, 17 fueron vinculadas a proceso (dos de ellas mujeres). Dos jueces de control calificaron --en dos audiencias-- de legal la detención y los vincularon a proceso por homicidio, homicidio calificado en grado de tentativa, portación de arma de fuego de uso exclusivo del Ejército, cohecho y delitos contra la salud.

Por otro lado, la Fiscalía General de la República informó que mediante una operación coordinada con la Sedena, Guardia Nacional y el Centro Nacional de Investigación se detuvo a Armando “G”, identificado con el alias de Delta 1, por delitos contra la salud. (Con información de Arizbet García y Redacción)

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