Guadalajara, Jal. En los dos últimos años la desaparición y homicidios de mujeres en la entidad es un fenómeno que ha aumentado considerablemente.

Hasta el 2015, se tenían registrados 151 sucesos de este tipo a partir de las cifras del Instituto Estatal de la Mujer. Ante esto, son varias las voces que han exigido que se decrete ya una alerta de género.

De esta forma, Jalisco se ha posicionado como unos de los estados con mayor índice de desapariciones. En lo que va del actual gobierno de Aristoteles Sándoval, son aproximadamente 3,200 personas reportadas ante las instancias correspondientes, de ellos 580 son mujeres.

De acuerdo con Familias Unidas por Nuestros Desaparecidos en Jalisco (Fundej), del 2006 al 2015, han desaparecido 8,189 mujeres en la entidad.

Hace una semanas, el fiscal estatal especial de Derechos Humanos, Dante Haro Reyes, anunció el plan Protocolo Alba, que pretende aclarar con rapidez la desaparición de una mujer.

El área especial estaría integrada por 10 agentes del Ministerio Público y el protocolo será aplicado en el momento mismo en que se tenga la denuncia de un desaparición de alguna niña o mujer, en medios de comunicación o en redes sociales; a partir de ese momento entraría en función el Operativo Alba, con bloqueos de carreteras, anuncios en centrales y aeropuertos; además de taxistas y otros medios del transporte público.

El pasado 16 de marzo, el senador panista José María Martínez denunció que en Jalisco se ocultan las denuncias por desa–pariciones, a pesar de que es un delito que viene consumándose cada día más en contra de jovencitas entre 13 y 25 años, y que son desaparecidas sin que las autoridades reconozcan siquiera los números reales de estos crímenes , afirmó.

En tribuna, el legislador elevó un punto de acuerdo desde la Cámara Alta para que las autoridades federales emitan la alerta de género en Jalisco, debido al incremento de casos de mujeres desaparecidas en la entidad; además, dijo que es urgente la instalación de una mesa de trabajo interinstitucional entre autoridades federales, estatales y de los municipios de Guadalajara y Zapopan, para implementar una nueva estrategia de seguridad que restablezca la paz y tranquilidad de los jaliscienses.

No sólo los demonios de Ciudad Juárez se han trasladado a Jalisco, al triplicarse el número de feminicidios, sino que en los últimos tres años también han llegado los demonios que habitaban Sinaloa, Zacatecas y Michoacán .