Países consumidores de cocaína en el G8, productores y de tránsito de América Latina y África adoptaron en París un plan de acción para frenar la ruta transatlántica de la cocaína que incluye estudiar un fondo alimentado con haberes del narcotráfico.

"Afirmamos nuestra determinación a frenar el tráfico transatlántico de cocaína (...) que compromete el desarrollo económico, socava las instituciones democráticas y amenaza la estabilidad internacional", afirma el proyecto.

La declaración fue emitida por los 21 países y nueve organizaciones internacionales en la reunión ministerial celebrada en París.

Los participantes en el encuentro "La ruta transatlántica de la cocaína", impulsado por Francia, que este año preside el G8, reafirmaron su apego al principio de la responsabilidad compartida.

"La lucha debe ser absolutamente global. Debe interesar a los países productores, de tránsito y consumidores, y debe incluir una dimensión de lucha contra la criminalidad, el refuerzo de la gobernanza y la conversión de actividades agrícolas", sostuvo en la rueda de prensa final el anfitrión de la reunión, el Ministro francés del Interior, Claude Gueant.

A los Ministros del Interior del G8, conformado por Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, Italia, Japón y Rusia, se sumaron Ministros y Embajadores de Colombia, México, Brasil, Bolivia, Perú, República Dominicana, España, Argelia, Marruecos, Senegal, Ghana, Nigeria y Sudáfrica.

También asistieron el Director Ejecutivo de la Oficina de la ONU contra la Droga y el Delito (ONUDC), Yury Fedotov, y el Secretario General de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza.

El plan de acción contempla intensificar la recolección de información, aumentar las intercepciones marítimas mediante acuerdos bilaterales o regionales, mejorar la capacidad de reacción de los países concernidos mediante la formación de las fuerzas de seguridad, corregir debilidades en el aérea judicial y aumentar la coordinación entre los Estados y organizaciones internacionales en asistencia técnica.

"También hemos acordado facilitar la identificación de los haberes de los traficantes, acompañar a los países que todavía no están dotados de estructuras para confiscar dinero sucio y alentar a los Estados a reinvertir esos fondos", dijo Gueant refiriéndose a la propuesta lanzada ayer por el Presidente francés Nicolas Sarkozy.

"¿Por qué no utilizar todo el dinero de los haberes de los narcotraficantes para abonar un fondo internacional bajo el control de la ONUDC?", dijo Sarkozy al inaugurar la reunión ayer en el Elíseo.

Yury Fedotov señaló que el tráfico de cocaína genera 70 mil millones de dólares anuales entre Estados Unidos y Europa, región que en diez años cuadruplicó el volumen de negocios generado por esa droga.

DOCH