Casi dos millones de personas presenciaron este viernes la representación del Viacrucis de Iztapalapa, en la capital mexicana, la mayor del país, informaron las autoridades, mientras que en el resto del país se llevaron a cabo otras escenificaciones de la Pasión de Cristo.

"Los visitantes (...) se calcula en este viernes se acercan a los dos millones", informó la delegación (distrito) de Iztapalapa, en el este de Ciudad de México, en un comunicado.

En esta celebración de 169 años de historia, en la que se representan entre el domingo y de Ramos y el Sábado de Gloria los principales pasajes de la Semana Santa, incluido un Viacrucis de 8 kilómetros, participan 135 actores con diálogo, que ensayaron y se prepararon durante semanas, y medio millar de extras.

Este viernes es el día más importante de la semana que dura el acto e incluyó una procesión en la que participaron cerca de 10.000 devotos.

Entretanto, en la localidad de Tzintzuntzan, en el estado de Michoacán (centro), los penitentes siguieron la tradición local de hacer el recorrido de la procesión descalzos, con cadenas en los pies y con un calzón de paño como única vestimenta.

En el sureste del país, en la zona fronteriza con Guatemala, el Movimiento Migrante Mesoamericano, unos 80 inmigrantes centroamericanos, principalmente hondureños, concluyeron el "Viacrucis del Migrante" en la localidad de Tenosique, de Tabasco, con la "crucifixión del Cristo Inmigrante", explicó a la AFP vía telefónica Rubén Figueroa, uno de los organizadores.

Su recorrido comenzó el jueves en la localidad tabasqueña de La Palma, donde los foráneos son dejados por lanchas provenientes de Guatemala, y siguió durante más de 40 kilómetros hasta las vías del ferrocarril en Tenosique, donde los inmigrantes se suben como polizones a un tren que va hacia el norte.

"Con este Viacrucis denunciamos que el gobierno mexicano es responsable de la crucifixión y muerte de los migrantes", que sufren múltiples abusos, humillaciones y maltratos no sólo de las bandas organizadas que trafican con ellos, sino también por parte de distintas autoridades.

En tanto, en el centro de Ciudad de México se llevó a cabo por primera vez en nueve años la representación de la muerte de Cristo en el Zócalo (plaza central) y la Catedral Metropolitana, en cuyo atrio se escenificó la crucifixión.

Unos 80 actores de la Compañía Nacional de Teatro Clásico Fénix Novohispano participaron en este evento, suspendido desde 2004.