La protección y seguridad hacia las mujeres en México es de malo a muy malo, afirmaron siete de cada 10 mexicanos, de acuerdo con el Centro de Estudios Sociales y de Opinión Pública (CESOP) de la Cámara de Diputados. 

En su encuesta Violencia hacia las Mujeres 2018, realizada a 900 personas adultas entre hombres y mujeres de todo el país, entre el pasado 24 y 25 de mayo, el CESOP precisó que sólo 22.7% de los encuestados consideró que la seguridad de las mujeres en México va de regular o ni bueno ni malo a muy buena, en tanto que 6% no supo o no contestó.

En este sentido, la mayoría de los encuestados (56 %) señalaron que la implementación de medidas de discriminación positiva, como la separación de hombres y mujeres en vagones diferentes no ayuda a aminorar la violencia hacia ellas.

Mientras que 21.3 % indica que sí ayudan; otro 17% respondió que en parte y 5.7 % no contestó al cuestionamiento. 

Ante la pregunta de “¿Sabe usted si el gobierno ha tomado medidas contra la violencia hacia

las mujeres?”, seis de cada 10 mexicanos entrevistados respondió que no tiene conocimiento, en contraste 97.9 % dijo que o conoce o ha escuchado sobre algún caso de violencia hacia las mujeres. 

ACTITUDES VIOLENTAS  

El CESOP cuestionó sobre las actitudes hacia las mujeres que pueden ser consideradas como violentas. En este sentido sólo 21.7 % consideró que el decir piropos hacia ellas es un acto de violencia, por 39 % que indicó que dicha acción no es un acto agresividad.

Uno de cada dos encuestados dijo que el silbar cuando una mujer cruza por la calle es un acto de violencia; 60 % indicó que es un acto de violencia el que una persona vea a una mujer de manera insistente y ocho de cada 10 consideró como violencia invitar de manera insistente a una mujer pese a haber recibido una negativa anteriormente.

Destacó que entre los encuestados hubo un consenso de 95 % de ellos sobre considerar como un acto de violencia el que a una mujer le hagan promesas de mejoras laborales o escolares a cambio de favores sexuales. 

EL HOSTIGAMIENTO Y ACOSO, UNA ACTITUD RECURRENTE  

Al preguntarse sobre si en persona o alguna conocida o familiar ha sido víctima de acoso u hostigamiento, los encuestados respondieron que dichas actitudes son una constante. 

Y es que uno de cada dos entrevistados dijo que en primera persona o su familiar o conocida le ha referido que ha tenido miedo de ser atacada sexualmente; 65 % dijo que o le han hecho sentir incómoda o la han molestado en persona a un conocido en el transporte público.

La mitad respondieron que saben de casos o les ha pasado que las toquen sin su consentimiento; 54 % le han mostrado o a su familiar o amigo partes íntimas y 51 % le han hecho piropos o comentarios ofensivos sobre su cuerpo en persona o le han comentado de casos. 

hector.molina@eleconomista.mx