Al declararse culpable en Estados Unidos por cargos de conspiración para distribuir drogas, conspiración para blanquear dinero y participar en tratos financieros con el Cártel de Sinaloa, Emma Coronel Aispuro, esposa de Joaquín el Chapo Guzmán, fue condenada a 36 meses de prisión en ese país; cuatro años de libertad supervisada y el pago de 1.5 millones de dólares.

Durante una audiencia, uno de los fiscales del caso pidió al juez Rudolph Contreras, de la Corte Federal de Washington: “la acusada cometió un grave delito contra EU.

“Dado el impacto adverso que el tráfico de drogas tiene en la sociedad y los graves efectos perjudiciales de la cocaína, la heroína, la metanfetamina y la marihuana en las comunidades, es importante que el tribunal imponga una sentencia que disuada a otros de socavar el Estado de Derecho”, dijo.

Sin embargo, el juez impuso a Coronel una sentencia menor a los cuatro años que solicitaba la fiscalía, debido a que la acusada era una adolescente cuando se casó con Guzmán, y que además admitió su culpabilidad luego de su arresto en febrero del 2021.

La también exreina de belleza en Sinaloa admitió haber actuado como mensajera para el tráfico de drogas entre Guzmán y otros miembros del Cártel de Sinaloa, mientras su esposo estaba recluido en el penal federal del Altiplano tras su segunda detención en el 2014.

Los fiscales argumentaron que Guzmán Loera utilizó las comunicaciones con su esposa para planear su fuga en 2015 de la prisión, mediante un túnel subterráneo que construyeron integrantes del Cártel.

“Con todo el respeto, me dirijo a ustedes hoy para expresar mi verdadero arrepentimiento por cualquier daño que haya podido causar y les pido a ustedes, a todos los ciudadanos de este país, que me perdonen”, dijo Coronel en la audiencia.

También, previo a su sentencia, imploró al juez no condenarla a prisión por sus hijas gemelas de 10 años que nacieron en el hospital Antelope Valley de Lancaster, en Los Ángeles, California: “ellas ya estaban creciendo sin uno de sus papás. Por eso le ruego que no permita que crezcan también sin su mamá”, expresó.

Colaboración

En declaraciones a periodistas afuera del tribunal, el abogado de Coronel, Jeffrey Lichtman, negó que su cliente haya cooperado con las investigaciones sobre narcotráfico, reportes que, según él, la exponían al peligro de represalias.

Lichtman subrayó que dado que Coronel no tenía antecedentes penales y admitió rápidamente su culpabilidad, evitando un juicio, las pautas legales estipulaban una pena de prisión relativamente corta.

“No había necesidad de cooperar”, dijo. “Saldrá de la cárcel en 18 meses”, anticipó.

Pero expertos en narcotráfico dieron por sentado que Coronel ayudó a las autoridades estadounidenses.

“Está muy claro que ella colaboró, lo cual tampoco es de extrañar", dijo a la AFP Michael Lettieri, que lidera el Proyecto de Recursos contra la Violencia en México, afiliado a la Universidad de California en San Diego.

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