Con el Nuevo Sistema de Justicia Penal (NSJP) que entró en vigor en el país, sólo en uno de cada 100 casos se ordenará la prisión para el presunto delincuente. En el resto, los ciudadanos y víctimas tendrán que acostumbrarse a que el victimario enfrentará en libertad el juicio, afirmaron funcionarios federales encargados de operar el nuevo modelo de justicia.

De 100 casos, 1% es el que va a quedar en prisión preventiva , dijo el consejero de la Judicatura Federal, Alfonso Pérez Daza, acompañado en una conferencia de prensa por la secretaria técnica del Consejo de Coordinación para la Implementación del Sistema de Justicia Penal, María de los Ángeles Fromow Rangel; el presidente de la Comisión Nacional de Tribunales Superiores de Justicia de México, Edgar Elías Azar; la diputada Martha Sofía Tamayo, y el titular de la Unidad para la Implementación del Sistema Procesal Penal Acusatorio de la PGR, Rommel Moreno Manjarrez.

El consejero Pérez Daza explicó que la prisión preventiva sólo aplicará en los siguientes delitos: homicidio doloso; violación; secuestro; trata de personas; delitos con medios violentos como armas y explosivos; delitos graves contra la seguridad de la nación; corrupción de menores y narcotráfico.

La cárcel no es más el paradigma del delincuente. La sociedad tiene que entender que hay caminos distintos a la cárcel que pueden llevarnos a la justicia , dijo la diputada Tamayo.

En el resto de los delitos, como robo de vehículo, el acusado podrá enfrentar los cargos en libertad.

Cualquier otro delito, aunque haya sido la persona detenida en flagrancia, los jueces ordenarán su libertad, imponiendo una medida distinta a la prisión preventiva. Por ejemplo, en un homicidio culposo, donde el chofer que manejaba un camión de transporte público en estado de ebriedad, choca el vehículo y mueren 30 personas, en ese delito la persona tendrá derecho a defenderse en libertad , dijo Pérez Daza.

Sin embargo, precisó que para evitar la fuga de los delincuentes, los jueces deberán imponer a los inculpados medidas cautelares para evitar su fuga, como la presentación periódica ante el juez; la exhibición de una fianza; el embargo de bienes; la inmovilización de cuentas bancarias; prohibición de salir del territorio de residencia; vigilancia de una institución; medida de restricción; separación del domicilio; suspensión temporal en el ejercicio del cargo en caso de ser funcionario, así como la colocación de medios electrónicos o resguardo en su domicilio.

Un trabajo importante que explicarle a la sociedad no es que los jueces van a liberar a los acusados; por el contrario, van a garantizar que todos los mexicanos tengan presunción de inocencia, y con esto lo que se pretende evitar es que no exista una sola persona que esté en prisión defendiéndose uno o dos años, para que luego resultara que fue absuelto porque no hubo las pruebas suficientes o porque la acusación fue falsa , destacó.

Edgar Elías Azar dijo que hay voluntad política por parte de los operadores del nuevo sistema de justicia para que se aplique correctamente. Añadió que los jueces pueden convivir y aplicar adecuadamente el sistema garantista con el derecho las víctimas. María de los Ángeles Fromow dijo que una vez que entró en vigor el nuevo sistema, los retos son pasar de la capacitación a la profesionalización de los operadores; continuar con la construcción de inmuebles y continuar los conversatorios para mejora del sistema.

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