La cancelación del Programa de Estancias Infantiles para Apoyar a Madres Trabajadoras no sólo vulnera la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes y la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria, sino que contradice la nueva reforma educativa aprobada en mayo pasado.

De acuerdo con la recomendación emitida por la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) las Reglas de Operación del Programa de Apoyo al Bienestar de Niñas y Niños Hijos de Madres Trabajadoras son omisas en cuanto al modelo educativo para las niñas y niños beneficiarios del programa.

Cabe señalar que la reforma al Artículo 3 constitucional establece que la Federación, estados, Ciudad de México y municipios impartirán y garantizarán la educación inicial, preescolar, primaria, secundaria, media superior y superior.

“La educación inicial es un derecho de la niñez y será responsabilidad del Estado concientizar sobre su importancia”.

Sin embargo la recomendación de la CNDH 29/2019 dirigida a la Secretaría de Bienestar, a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, a la Comisión Nacional de Mejor y al Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia muestra que el nuevo programa no menciona el convenio con la Secretaría de Educación Pública (SEP) para que las niñas y niños acrediten el primer año de preescolar.

De acuerdo con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, la educación y el cuidado de la primera infancia, es decir, niñas y niños entre 0 y 3 años de edad, pueden ayudar a sentar las bases para mejorar las habilidades cognitivas, el desarrollo socioemocional, el bienestar y el aprendizaje.

El organismo apunta que aumentar la asequibilidad de la atención infantil de calidad ayudaría a que más madres vuelvan a trabajar, además que es necesario redoblar esfuerzos para ofrecer educación y atención de la primera infancia de alta calidad.

Entrevistado por El Economista el presidente de la organización Suma por la Educación, Francisco Landero, señaló que la cancelación del programa fue una medida tomada sin bases objetivas y sin un análisis rigurosos de indicadores de impacto.

Landero reconoció que si bien el Programa de Bienestar no es un programa académico de la SEP, sí contribuye a dar la formación a los primeros infantes en su educación, protección y cuidados y señaló que la reforma educativa y la Ley General de Educación que platea el Ejecutivo tiene muchos componentes de inclusividad y equidad y se contradice al no llevar un programa como el de Estancias Infantiles.

“Al no atender la educación bajo una institución o un programa como es el de Estancias Infantiles, el gobierno se contradice y no sólo eso, sino que discrimina y elimina el derecho a la igualdad y equidad. Hay una contradicción conforme a lo que está en la Constitución en el Artículo 3 con los nuevos cambios por la reforma y lo que se plantea con la Ley General de Educación”.