La vicepresidenta de la Cámara de Diputados, Aleida Alavez, pidió al gobierno federal establecer un subsidio a la venta en bloque de agua potable a las entidades federativas, para que a su vez puedan subsidiar el consumo de 100 litros diarios por persona.

La diputada federal perredista rechazó cualquier intento privatizador del servicio del agua en el país y adelantó que el Partido de la Revolución Democrática (PRD) buscará a toda costa preservar el derecho humano a ese recurso y se opondrá a que sea tratado como mercancía.

Alavez Ruiz hizo referencia a la iniciativa de Ley General del Agua que debe aprobarse este año, la cual debe fundamentarse en los artículos constitucionales 4, 27, 115 y 122 y respetar las facultades de los distintos órdenes de gobierno, principalmente autoridades locales.

Subrayó que la última reforma del Artículo 4 de la Carta Magna en esa materia reconoce como derecho humano el acceso al agua potable, aunque aclaró que esa no puede ser la única argumentación.

En ese sentido indicó que debe referenciarse a la propiedad originaria de las aguas nacionales, su aprovechamiento, las facultades locales en materia de prestación de servicios hidráulicos y el abasto de agua potable y saneamiento previstos en los Artículos 115, para el caso de municipios, y 122 para el Distrito Federal.

Por ello la legisladora urgió a dictaminar la Ley General de Aguas para exigir el cumplimiento del mandato constitucional de que ese líquido es un derecho humano y, en consecuencia, solicitar a los estados que subsidien el consumo de los primeros 100 litros de agua per cápita.

Aleida Alavez consideró que para no afectar las finanzas de los estados, el gobierno federal subsidiaría esa cantidad de litros por persona con el mismo porcentaje en la venta de agua en bloque.

La diputada perredista también comentó que pese a que la cobertura del servicio en zonas urbanas alcanza casi 95%, persiste el problema de la baja calidad y la provisión equitativa del líquido.

Aunado a ello está la baja eficiencia en la distribución, facturación y recaudación, así como el retraso en la ampliación y la sustitución de infraestructura.

De igual forma persiste un marco institucional en ocasiones contradictorio o inconsistente, así como un círculo de desconfianza y falta de pago de la ciudadanía, que se refleja en el deterioro de los servicios.

La diputada del PRD reconoció que el suministro es muy caro en ciertas zonas, por lo que propuso que quien se exceda en el consumo de los 100 litros diarios por persona, pague las tarifas establecidas en los tabuladores de cada entidad.

nlb