Los recientes decomisos de grandes cantidades de fentanilo y químicos precursores usados para la elaboración de drogas sintéticas en los aeropuertos mexicanos provenientes de países como España, podrían indicar que los traficantes intentan hallar terceros países de trasbordo para hacer frente a los cierres fronterizos y las restricciones al transporte causados por el coronavirus, indicó Bryce Pardo, investigador de RAND Corporation, organización de investigación sin ánimo de lucro.

A través de un análisis realizado por InSight Crime, el investigador advirtió  que con menos tráfico comercial desde China, los traficantes podrían analizar el terreno para ver qué otras rutas ofrecen más fácil acceso para estos químicos, al tiempo que consideró que “es mucho más rápido mover el producto por vía aérea que marítima”.

InSight Crime añadió que los grupos criminales en México han demostrado una increíble adaptabilidad en medio de las restricciones más severas a la producción de fentanilo, impuestas el año pasado en China, país de origen de la gran mayoría de las drogas sintéticas y sus químicos precursores, ya que las redes criminales lograron evadir esos controles, en parte con el desarrollo de nuevas variantes químicas.

Mientras que el posible desplazamiento al tráfico aéreo también puede tener relación con la reciente decisión del presidente Andrés Manuel López Obrador de poner al Ejército al frente de las aduanas y el control de los puertos nacionales, ya que durante años los grupos del crimen organizado han aprovechado estas vías para mover, desde químicos para la producción de narcóticos, hasta cargamentos internacionales de drogas.

Sin embargo, Bryce Pardo advirtió que los traficantes siempre han hallado formas de esquivar dichos controles y es improbable que sean disuadidos por el cambio de personal.

“Sólo en 2019, se importaron más de 19 millones de toneladas de carga legal que ingresó por el puerto de Lázaro Cárdenas en Michoacán. En medio de eso, es muy fácil ingresar ilegalmente unos cuantos kilos de drogas sin que sean detectados”, opinó el investigador.

El pasado 18 de agosto, autoridades decomisaron 113.5 kilogramos de fentanilo en el aeropuerto internacional de la CDMX; unos días antes, el 12, se decomisaron en el mismo aeropuerto 220 kilos de precursores de la misma droga.

Un informe de la Oficina de las Naciones Unidas para la Droga y el Delito señaló que la reducción del comercio desde el sureste asiático por la epidemia limitó “el suministro de precursores químicos en México, donde parece haberse interrumpido la fabricación de fentanilo y metanfetaminas”.

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