Los comicios que se avecinan el 1 de julio, considerados históricos debido a que se disputan 3,400 cargos de elección popular, entre el presidente de la República, 128 senadores y 500 diputados, cuando hay estados donde “manda el narco, va ser muy difícil que se puedan llevar a cabo elecciones tranquilas o pacíficas, porque igual tienen preferencias políticas. Ojalá me equivoque”, manifestó Isabel Miranda de Wallace.

La presidenta de Alto al Secuestro, organismo especializado en medir la condición geográfica del delito de plagio, dijo a El Economista que en Veracruz “los Zetas hacen prácticamente lo que quieren y se brincan a Tamaulipas; y otro más es Guerrero, donde seguramente habrá robo de urnas o violencia, como ha sucedido en varias ocasiones en esas entidades”, sostuvo Miranda de Wallace.

En este sentido, consideró que no sólo se deben blindar las acciones contra posibles delitos comiciales con la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales de la PGR, o el Instituto Nacional Electoral, sino realizar un despliegue por parte de las Fuerza Federales en el país, y en puntos neurálgicos donde la violencia se ha desbordado, como Baja California Sur, Chihuahua, Coahuila, Colima y otros.

Miranda de Wallace aseguró que los cárteles de la droga en México “también tienen preferencias electorales. No sé ahorita con quién estén jugando los narcos, creo que están con todos y esperamos que los candidatos o los grupos de aspirantes no caigan en eso, porque a estas alturas los gobernantes que han incurrido en ese vínculo o complicidad se las han cobrado al triple, no sólo en términos políticos, sino de violencia”.