El presidente del Senado, Miguel Barbosa, afirmó que este año estuvo marcado por una coyuntura política de enorme complejidad y de complicación nacional , lo que repercutió en el Poder Legislativo.

Ante la coyuntura, expresó, el Senado actuó con firmeza, para fijar posiciones y tener una postura como institución del Estado mexicano, que es contrapeso del ejercicio del poder público.

Fue un periodo muy intenso, legislativamente. La numeraria del mismo pueden consultarla con nombres y apellidos; cada una de las reformas que hicimos tanto en materia constitucional como en leyes secundarias; las posiciones públicas que tuvimos, pero lo que caracterizó a este periodo fue la coyuntura política, una coyuntura política de enorme dificultad, de complicación nacional , expresó.

Recalcó que pese a haber desahogado varias iniciativas, puntos de acuerdo y nombramientos, quedan varios pendientes derivados de la coyuntura; no obstante, los grupos parlamentarios han construido un acuerdo sobre una agenda pública que comenzará a partir de enero, con temas de derechos humanos, seguridad y justicia penal, entre ellos la propuesta de mando único del presidente Enrique Peña Nieto y la intervención de la Federación en los municipios en los que permeó el crimen organizado.

Además, expresó que estará al pendiente de la propuesta de Peña para cubrir la vacante que dejó el ministro Sergio Valls en la Suprema Corte de Justicia de la Nación, quien falleció este mes.

Cuando llegue la terna del presidente de la República sobre la Corte se turnará desde la Permanente (a comisiones) y definiremos si habrá un extraordinario para ese tema o puede resolverse al arranque del siguiente periodo ordinario de sesiones (que comienza en febrero) , dijo.

Aparte, están pendientes la reforma política del Distrito Federal; la reforma constitucional en materia de salarios mínimos, la ley secundaria de transparencia, la ley de la Fiscalía General de la República, los nombramientos del fiscal anticorrupción y el fiscal electoral, además de una decena de nombramientos de embajadores, recalcó.

tania.rosas@eleconomista.mx