El comisionado federal para la Seguridad de Michoacán, Alfredo Castillo Cervantes, reconoció que las dos mujeres que murieron en la balacera de la semana pasada en Apatzingán recibieron disparos de elementos de la Policía Federal. Sin embargo, afirmó que también tenían disparos provenientes de su mismo grupo, por lo que es imposible determinar qué balas les causaron la muerte.

La dos mujeres muertas son Hilda Madrigal, hermana del ex autodefensa Miguel Madrigal, y la esposa de éste de nombre Norma, quienes de acuerdo con el comisionado Alfredo Castillo, sí recibieron disparos de la Policía Federal, pero no fueron directos a matar, por lo que reiteró su rechazo a una posible ejecución extrajudicial.

Dos personas recibieron impactos de arma de fuego tanto de la Policía Federal en heridas que pudieron ser mortales, pero también del grupo civil, que también son heridas mortales, por lo que es imposible determinar cuál de estos balazos les causó la muerte, pero si dejar claro que la evidencia es que tanto en los vehículos como en los cuerpos hay orificios tanto en la parte frontal como en la parte posterior, o lo que podíamos conocer comúnmente como la espalda, y no hay una sola evidencia de que haya gente de la Policía Federal que les diera a la espalda a estas personas , dijo.

Castillo Cervantes reiteró que los otros seis hombres muertos en la refriega sobre la avenida Constitución de Apatzingán, dispararon un arma y murieron a causa de las balas de la gente de su mismo grupo.

A unas horas de comparecer ante la Comisión Permanente del Congreso para explicar el desalojo a la alcaldía de Apatzingán y luego la balacera con un grupo de personas donde en total murieron nueve personas, Alfredo Castillo Cervantes afirmó que en el caso de los seis hombres muertos en la emboscada a la Policía Federal, las balas corresponden con balas calibre 308, 13 especial y 9 milímetros, que no coinciden -dijo- a las utilizadas por la Policía Federal.