El volumen de venta que las empresas como Pepsico, FEMSA, Arca o Bimbo realizan en las cooperativas escolares no es mayor a 5%, por tanto no representa un impacto determinante en la ventas totales de sus productos, ya sean refrescos, galletas o botanas, aseguraron especialistas.

No obstante, el mercado potencial en las cooperativas escolares es considerable y podría ascender a casi 47,000 millones de pesos, si consideramos que tiene un universo de 25.5 millones de consumidores (alumnos de educación básica) y pensamos en un gasto per cápita promedio de 8 pesos diarios durante los cerca de 200 días que tiene un año escolar.

Dicho gasto constituiría menos de una cuarta parte del presupuesto de las familias mexicanas para alimentación y tabaco en el 2008 –que es casi la mitad de su presupuesto total–, según cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

Cabe mencionar que 70% de las ventas de compañías de alimentos o refrescos se dan en las tiendas de la esquina y de ese porcentaje, apenas 5% es para las cooperativas escolares, en donde tienen gran peso los productos caseros elaborados por pequeños comerciantes.

En tanto, 25% del volumen de ventas de la industria se realiza en tiendas de autoservicio y de conveniencia, el resto se divide en otros canales, como pueden ser dispensarios automáticos, informó Marco Montañez, analista de Actinver.

Buscan bajar costo a obesidad

En cambio, las autoridades federales sí esperan que un cambio que disminuya el costo en salud, el cual como consecuencia de la atención de la obesidad pasó de 35,000 millones de pesos en el 2000 a 68,000 millones en el 2008, y de seguir la tendencia actual, se estima que en el 2017 ascienda a 167,000 millones.

Así, alrededor de 220,000 escuelas públicas y privadas que hay en el país deberá modificar la venta de productos para alrededor de 25 millones de alumnos de educación básica.