Tepic, Nayarit. Cada febrero cientos de indígenas provenientes de las comunidades huicholes, mexicaneras y tepehuanes llegan a estos cultivos de tabaco para emplearse como jornaleros. La tradición es que arriben en familia: hermanos, esposas, padres e hijos, incluidos los más pequeños.

Esto trae como consecuencia que los infantes dejen sus estudios, si es que los realizan, y comiencen a trabajar en los campos. Para evitarlo, la empresa British American Tobacco (BAT) México puso en marcha el Programa Florece.

Durante la etapa de cosecha (de febrero a mayo) llegan a los campos familias completas, la mayoría de origen indígena, que se emplean como jornaleros. Es nuestra misión por erradicar la mano de obra infantil en cultivos de tabaco, creamos estos centros , explicó Carlos Humberto Suárez, director de Asuntos Corporativos de BAT.

Poco más de 10,000 niños han sido beneficiados por el Programa en una década. El primer centro está ubicado en la comunidad de Santiago Ixcuintla, donde cada año atienden a más de 140 niños, de entre uno y 14 años. Hay otros tres en el estado: La Presa, El Corte y El Tamarindo, este último recién inaugurado con el apoyo de Tabacos del Pacífico Norte.

Este año se invirtieron 2 millones 900,00 pesos a los Centros Florece y mejorar su calidad de vida.

SUMA DE ESFUERZOS

Al principio llegan cohibidos, huraños y tímidos, incluso no hablan español, pero con el paso de los días comienzan a entrar en confianza , comentó Xóchitl Villaseñor, coordinadora de los maestros del Centro Mapa de Santiago.

Les dan clases de Español, Matemáticas, Computación, Inglés y Artística. Es una enorme satisfacción dar educación a estos niños, que vienen a acompañar a sus padres y dejan la escuela en sus comunidades , dijo contenta la maestra Mayra Díaz.

Domingo y Dionisio tienen nueve años y llevan varias temporadas regresando a este Centro. Dicen estar contentos porque aquí juegan con otros niños, aprenden y tienen acceso a las computadoras, aunque luego no hay Internet , comentó enojado Domingo. Mientras que Dionisio dice que prefiere la escuela a cargar, acarrear o cortar tabaco, porque allá se cansa mucho. Nuestra misión es darles educación por la mañana, pero no podemos garantizar que ya no trabajen por la tarde , admitió Raúl Sepúlveda, director de la Asociación Jadefo.

PRODUCTOR

NEGOCIO FAMILIAR

Su padre siempre trabajó en los campos de tabaco y desde chico Juan Bugarín Prada ha visto cosechar, crecer y secar hectáreas de tabaco. Con los años, logró comprar tierras y actualmente siembra entre 17 y 30 hectáreas de tabaco cada temporada.

El tabaco siempre ha sido negocio y ha sido bueno, si no lo fuera yo no estaría aquí invirtiendo cada año , dijo el productor, dueño de Potrero El Mundo, que tiene contrato con BAT de México y emplea a 30 jornaleros.

Esta temporada invirtió 50, 000¬ pesos por hectárea y espera una ganancia de 20,000 pesos por cada una. En los años malos ganamos sólo 3,000 pesos .

TRABAJADORA

JORNADA DE SOL A SOL

Doña Antonia tiene 65 años y desde los 18 viene a trabajar en los cultivos de tabaco de Potrero El Mundo. Yo ya me acabé aquí pero aquí seguimos trabajando , dijo segura mientras limpia de tierra sus manos marcadas por tantos años de cortar y cargar tabaco bajo los rayos del sol nayarita.

Si trabaja duro consigue ganar hasta 300 pesos diarios, pero no es siempre. Le pagan 100 pesos por cada horno que saque y tarda en promedio tres horas o más en llenar una raca (camioneta), donde se que carga la hoja de tabaco.

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