A un año de que el gobierno federal liberó a Ovidio Guzmán, hijo del narcotraficante Joaquín el Chapo Guzmán, la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) continúa la investigación para esclarecer ese hecho.

En respuesta a una solicitud de información (0000700191020), la Sedena dio a conocer el estatus de la investigación que el 18 de octubre anunció el titular de esa dependencia, el general Luis Cresencio Sandoval.

“Se hace de su conocimiento que esta Secretaría inició una investigación para determinar si los hechos del pasado 17 de octubre en Culiacán, Sinaloa, tienen apariencia de delito y si en ellos participó personal militar (...) La investigación inició el 18 de octubre del 2019, la cual se encuentra en integración. Aún no se cuenta con un resultado, puesto que la investigación no ha concluido (...) La investigación no se inició sobre algún o algunos elementos en particular, sino para el esclarecimiento de los hechos, encontrándose en integración”, refirió la Sedena.

El 31 de octubre del 2019, al anunciar el inicio de esa indagatoria, el titular del Ejército, el general Luis Cresencio Sandoval González, dijo que el teniente coronel de Caballería Diplomado de Estado Mayor, Juan José Verde Montes, cabeza del Grupo de Análisis de Información de Narcotráfico (GAIN), fue el responsable del operativo que culminó con la liberación de Ovidio Guzmán López.

El general añadió que la investigación de la Fiscalía Militar determinaría si procede alguna sanción contra elementos militares que participaron en el operativo, y el porqué iniciaron el despliegue sin contar con la respectiva orden de cateo en el domicilio del hijo del  Chapo Guzmán.

Por su parte, el presidente Andrés Manuel López Obrador dijo inicialmente que el gabinete de seguridad, sin precisar nombres, le había recomendado la liberación de Guzmán para evitar muertes de civiles en Culiacán, situación que respaldó. Sin embargo, el 19 de junio de este año el primer mandatario reconoció: “Yo ordené que se detuviera ese operativo y que se dejara en libertad a este presunto delincuente”.

La operación

Desde las 3:30 de la tarde del 17 de octubre del 2019, habitantes de Culiacán, Sinaloa, vivieron horas de angustia y pánico al quedar en medio de múltiples balaceras provocadas por integrantes del Cártel de Sinaloa que trataban de evitar la captura de Ovidio Guzmán .

Ese día, sujetos armados y encapuchados, a bordo de vehículos artillados, desfilaron por las calles de Culiacán ante la mirada de asombro de los habitantes que, ante las detonaciones de armas, corrían para guarecerse en centros comerciales, casas y negocios.

Hacia las 7:30 de la tarde, el presidente Andrés Manuel López Obrador informó que el gabinete de seguridad federal se encontraba reunido para analizar las acciones. Más tarde, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Alfonso Durazo, confirmó que fuerzas federales se enfrentaron con Ovidio Guzmán López, pero evitó confirmar si había sido detenido o no, lo que aquella noche causó gran confusión.

Según la agencia InSight Crime, cuatro de los hijos de Joaquín Guzmán Loera están involucrados en la operación del Cártel de Sinaloa: Joaquín, de 34 años; Ovidio de 28; Iván Archivaldo de 39; y Jesús Alfredo de 36.

“Ovidio, Iván y Jesús Alfredo fueron involucrados en las operaciones criminales del Cártel de Sinaloa en su adolescencia por su padre y (Jesús Zambada) el Mayo con el fin de que aprendieran el tejemaneje de la organización. Ovidio, quien en el 2012 fue sancionado por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento de Estado estadounidense, e imputado en febrero del 2019, ha recibido mucha más atención en los últimos años”, destacó InSight Crime.

Añadió que ante la ausencia de su padre, luego de su captura en el 2016 y su posterior extradición, “los Chapitos no se han puesto de acuerdo con el Mayo, ni con su tío, Aureliano Guzmán Loera, alias el Guano, sobre el control de las operaciones del grupo”.

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