No se puede ignorar la crisis de ataques contra periodistas que se ha dado durante años en México y la impunidad que prevalece, pese a que el país ha reconocido la necesidad de iniciar programas de protección y enjuiciamiento que requieren más trabajo y más recursos, consideró David Kaye, relator especial de la ONU sobre la promoción y protección del derecho a la libertad de opinión y de expresión, durante el Seminario Internacional sobre la Impunidad de los Crímenes contra Periodistas.

“Las y los periodistas nos hacen posible tener acceso a la información. Nosotros no enfrentamos esas amenazas, pero ellos sí y eso afecta directamente nuestro derecho a la información, lo que vuelve el tema un ataque a la democracia”, agregó.

Durante el seminario, donde estuvieron presentes autoridades y defensores de derechos fundamentales, el mecanismo de protección a periodistas fue uno de los ejes de mayor preocupación, pues se indicó que éste no es la respuesta a todos los problemas mientras continúen los casos de impunidad.

“Si no se investigan las agresiones menores, pueden escalar”, dijo Jan Jarab, representante de la Oficina de la Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos.

En relación al tema, Aarón Mastache, titular de la Unidad para la Defensa de los Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación (Segob) y ente encargado del mecanismo de protección de periodistas y defensores de derechos fundamentales, defendió que los programas y acciones de protección no son exclusivos de la secretaría, ya que una junta de gobierno, integrada por diversas instituciones y organizaciones del país también interviene en dicho protocolo de resguardo.

Mastache también advirtió que el programa de protección está en riesgo de colapsarse ante el incremento de beneficiarios: “empezó el mecanismo en el 2012 con alrededor de 40 beneficiarios, el año pasado teníamos 730 (...) En estos 10 meses (del 2019), con corte a octubre tenemos 1,060 personas beneficiarias”.

El presidente de la CNDH, Raúl González, consideró que, en las agresiones contra periodistas, la impunidad es el principal problema, ya que de 176 averiguaciones analizadas, 90% estaba en impunidad.